¿Una enfermera jíbara? Durante meses habría ingresado drogas a la estación de Policía de este municipio antioqueño
De acuerdo con las investigaciones la mujer trabajaba con la estructura criminal conocida por Carne Rancia, que ha ido ganando terreno en el tráfico de estupefacientes en el Suroeste antioqueño.

La enfermera tenía un contrato de prestación de servicios con un hospital de Ciudad Bolívar y con la Alcaldía. Foto: Cortesía
Los autoridades se preguntaban cómo en las celdas de la estación de Policía de Ciudad Bolívar, Suroeste antioqueño, se descubría a los internos consumiendo drogas, pese a los controles que realizaban.
Entonces empezaron a sospechar de que alguien con acceso al centro de detención tenía que estar involucrado.
Fue así que empezaron a analizar conductas sospechosas de funcionarios y contratistas ajenos al penal.
Su atención se fijó en una mujer que se desempeñaba como técnica en enfermería. Tenía un contrato de prestación de servicios con el hospital local y la administración municipal.
De acuerdo con las investigaciones la enfermera , al parecer, aprovechaba su rol en las brigadas de salud realizadas en la estación de policía para ingresar sustancias estupefacientes.

Para lograrlo, además de ocultar las drogas en sus partes íntimas, se habría ganado la confianza de varios policías y así evitaba que los controles se los hicieran con rigurosidad.
Cuando ya estaba en compañía de los internos buscaba la forma para extraer las sustancias y dárselas, supuestamente, a miembros de la estructura delincuencial para la cual, aparentemente, ella trabajaba.
Esta es Carne Rancia, la estructura criminal que usaba a la enfermera jíbara para el tráfico de drogas
Carne Rancia es un grupo delincuencial organizado que ganó terreno en el control de rentas ilegales en el municipio. De acuerdo con las investigaciones tendrían injerencia en la comercialización interna de estas sustancias.
"Estas actividades ilícitas, presuntamente, se coordinaban con personas privadas de la libertad identificadas como actores criminales al servicio de la estructura criminal Carne Rancia", indicó el comandante de la Policía Antioquia, coronel Luis Muñoz.

Según lo establecido por lo investigadores, la mujer llevaba cinco meses ingresando las sustancias a la estación.
Por eso, después de su captura, le imputaron los delitos de concierto para delinquir y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.
A la profesional la presentaron ante un juez de control de garantías que determinó que devía estar recluida en un centro penitenciario mientras avanza el proceso.