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Tráfico de fauna silvestre: rescataron 140 tortugas en el Valle de Aburrá

La comercialización ilegal de tortugas en el Valle de Aburrá sigue afectando a especies que no pertenecen a la región. Un operativo permitió trasladar 140 de estos animales hasta el Meta, donde recuperan su vida en condiciones adecuadas.

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La presión por la comercialización ilegal de tortugas en el Valle de Aburrá continúa afectando a varias especies que no pertenecen a esta región. En las últimas horas, fueron rescatadas 140 especies.


En un nuevo operativo de protección ambiental, ese grupo de regresó a su entorno natural, después de un viaje terrestre de más de 630 kilómetros que permitió llevarlas desde Antioquia hasta el departamento del Meta, su verdadero hogar ecológico.



El Área Metropolitana del Valle de Aburrá, por medio del Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR), articuló esta acción con Cormacarena. El equipo trasladó 90 tortugas brasileras (Podocnemis unifilis) y 50 tortugas morrocoy (Chelonoidis carbonarius), especies que no habitan de manera natural en el Valle de Aburrá y que llegan a la región por actividades de compra, tenencia y tráfico ilegal.


¿De dónde provenían las tortugas rescatadas en el Valle de Aburrá?


Muchas de las tortugas recuperadas provenían de viviendas, comercios o operativos de decomiso, lo que evidencia que estas prácticas siguen afectando la biodiversidad.


Los especialistas del CAVR identificaron múltiples afectaciones en los animales. Entre las más frecuentes se encuentran dietas inadecuadas, deformaciones en el caparazón, estrés por confinamiento y la pérdida de sus funciones ecológicas, indispensables en los ecosistemas donde deberían habitar.


Las autoridades ambientales recalcan que ninguna especie silvestre debe vivir como mascota, porque cada animal cumple un rol específico en su ecosistema. La demanda de tortugas como animales de compañía alimenta una cadena de tráfico que sigue impactando a cientos de ejemplares cada año.


El Área Metropolitana y Cormacarena fortalecen de manera continua las estrategias de protección, rehabilitación y liberación. Con trabajo conjunto, más animales regresan a sus hábitats naturales, un paso fundamental para conservar la biodiversidad y reducir el impacto del comercio ilegal que sigue afectando al territorio.



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