Siete obras viales del Oriente antioqueño siguen en el aire mientras la ANI completa tres citas incumplidas con los alcaldes
Organizaciones comunales respaldaron el reclamo de los alcaldes del Oriente antioqueño tras la decisión del Gobierno de frenar proyectos ya concertados.

Alcaldes buscaban reunirse con la ANI para defender técnicamente siete proyectos viales. Foto: cortesía
La incertidumbre sobre siete proyectos estratégicos volvió a encender la preocupación en el Oriente antioqueño. Mientras las obras continúan sin una ruta clara, los alcaldes de la región completan tres intentos fallidos de reunirse con el presidente de la ANI para exigir respuestas.
Los mandatarios locales esperaban reunirse esta semana con el presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura, Óscar Javier Torres, para exponer los argumentos técnicos que respaldan la ejecución de las iniciativas.
Sin embargo, el encuentro volvió a frustrarse. Según los alcaldes, el funcionario canceló a última hora la visita que tenía prevista en la subregión.
La situación genera inquietud porque los proyectos dependen de cerca de $121.000 millones provenientes de excedentes de peajes administrados por la concesión Devimed.
Esos recursos habían sido identificados como una oportunidad para ejecutar intervenciones que buscan mejorar la movilidad, la seguridad vial y la conectividad regional.
La molestia aumenta porque el Gobierno Nacional frenó recientemente las iniciativas que alcaldías, comunidades y sectores sociales concertaron.
A la preocupación de los alcaldes se sumó ahora el respaldo de organizaciones comunales que representan a miles de habitantes del Oriente antioqueño.
En una carta enviada a la ANI, líderes comunitarios solicitaron alternativas jurídicas y administrativas que permitan garantizar la inversión de los recursos disponibles.
Los firmantes advirtieron que el proceso de liquidación de la concesión podría congelar los recursos y retrasar indefinidamente las intervenciones.
También recordaron que varios municipios ya adelantaron procesos técnicos y prediales para facilitar la ejecución de los proyectos.
Las obras que el Oriente considera prioritarias
Las obras que reclama la subregión responden a necesidades de movilidad en corredores que han registrado un crecimiento constante por el aumento de población, turismo y actividad económica.
El proyecto más ambicioso corresponde al intercambio vial de la Clínica Somer, en Rionegro, que tendría una inversión cercana a los $46.000 millones.
La iniciativa busca aliviar los problemas de congestión que afectan diariamente uno de los principales accesos al Altiplano del Oriente.
Otro de los proyectos priorizados es el intercambio vial Puerta de Embalses, en Marinilla, valorado en más de $44.000 millones.
La obra contempla un paso a desnivel y nuevas conexiones entre la autopista Medellín-Bogotá y la vía hacia Guatapé y El Peñol.
La lista también incluye el retorno de acceso a San Vicente Ferrer, una intervención solicitada desde hace varios años por conductores y habitantes.
Además, figura el soterrado peatonal del barrio San Antonio, en Guarne, considerado una medida clave para mejorar la seguridad vial.
Las demás iniciativas contemplan intervenciones sobre la autopista Medellín-Bogotá y la vía Guarne-Aeropuerto, corredores fundamentales para la conectividad regional.
Las asociaciones comunales concertaron estos proyectos en mesas de trabajo y respaldaron su ejecución con estudios técnicos.
En la carta, las organizaciones afirmaron que resulta preocupante que recursos generados por los usuarios de las vías no puedan destinarse a necesidades ya identificadas.
“Actualmente, cerca de 121.000 millones de pesos provenientes de excedentes de peajes administrados por Devimed S.A. podrían quedar en riesgo de no ser ejecutados”, señalaron los líderes comunitarios.
Asociaciones comunales de 27 municipios y corregimientos del Oriente antioqueño respaldaron el documento en representación de 1.120 organismos de base.
Las organizaciones también pidieron a la ANI informar oficialmente el estado de las decisiones relacionadas con los proyectos y abrir un espacio de diálogo con el territorio.
Mientras tanto, los alcaldes siguen esperando una reunión con la ANI. La primera cita estaba prevista para el 8 de mayo, luego se aplazó para el 14 y posteriormente para esta semana.
Ninguno de los encuentros se concretó. Entre tanto, las obras permanecen en incertidumbre y la región continúa reclamando una respuesta que permita definir el futuro de proyectos considerados esenciales para su desarrollo.