Noticias

Septiembre avanza con alerta de más calor por el fenómeno de El Niño en Colombia, menos lluvias y riesgo de incendios

El Ideam advierte sobre posibles efectos de El Niño en Colombia con más calor, menos lluvias y mayor riesgo de incendios durante los próximos meses.

Los pronósticos más recientes indican una probabilidad superior al 97 % de que el evento se mantenga activo hasta el primer trimestre de 2027. Fotos: cortesía Ideam

Los pronósticos más recientes indican una probabilidad superior al 97 % de que el evento se mantenga activo hasta el primer trimestre de 2027. Fotos: cortesía Ideam

Septiembre avanza con un panorama climático que podría marcar diferencias importantes entre las regiones. Mientras algunos territorios enfrentarían temperaturas más altas y menos lluvias, otros todavía podrían registrar precipitaciones intensas y eventos asociados al clima.


El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, mantiene bajo vigilancia las condiciones del océano Pacífico ante el posible desarrollo de un fenómeno de El Niño durante los próximos meses.


Los efectos de este fenómeno no se sentirán de la misma manera en todo el país. El Niño no significa que dejará de llover en Colombia, pero sí puede modificar los patrones de precipitación y aumentar determinados riesgos dependiendo de las condiciones de cada territorio.


Los escenarios climáticos más recientes ubican entre septiembre de 2026 y febrero de 2027 un periodo que requiere especial seguimiento. Si este escenario se consolida, el fenómeno podría alcanzar una intensidad muy fuerte.


Además, el promedio de los modelos climáticos proyecta anomalías cercanas a 1 °C hacia finales de 2026, una señal que mantiene bajo observación la posible evolución de El Niño.


El Niño aumenta la preocupación por el calor, el agua y los incendios

Una de las principales preocupaciones está relacionada con la reducción de las lluvias y el aumento de las temperaturas. En las zonas donde disminuyan las precipitaciones, los caudales de ríos y quebradas podrían bajar progresivamente.


La misma situación podría afectar los niveles de embalses y reservorios, con posibles consecuencias para el abastecimiento de agua destinada al consumo humano, las actividades agropecuarias y la generación de energía hidroeléctrica.



A esto se suma el riesgo de incendios de cobertura vegetal. La combinación de altas temperaturas, menor humedad y condiciones más secas puede facilitar la aparición y propagación de estos eventos en diferentes sectores del territorio nacional.


Sin embargo, el posible desarrollo de El Niño no implica que todo el país tendrá un periodo seco. Algunas regiones pueden registrar lluvias fuertes debido a la interacción entre las condiciones del océano Pacífico y los patrones climáticos propios de cada zona.


Las altas temperaturas también representan un riesgo para la salud. El calor puede aumentar los casos de deshidratación e insolación, especialmente entre niños y adultos mayores.


Además, determinadas condiciones climáticas pueden incrementar la reproducción de mosquitos transmisores de enfermedades como dengue, zika y chikungunya. Los incendios y el deterioro de la calidad del aire también pueden aumentar los problemas respiratorios.


Por este motivo, las autoridades nacionales y territoriales deberán mantener activas las medidas de prevención y gestión del riesgo durante septiembre y los meses siguientes.


Temas relacionados