Miguel Uribe lidera encuesta presidencial, ¿alcanzaría a recuperarse para la contienda?: Neurocirujano explica qué es lo común en estos casos
En diálogo con Teleantioquia Noticias, el neurocirujano Francisco Londoño explicó cómo es el proceso de recuperación de un paciente con trauma craneal grave.

Miguel Uribe Turbay encabeza la intención de voto para la presidencia de la República. Esto, pese a que su estado de salud es incierto. Foto: Redes sociales
Aunque Miguel Uribe se encuentra luchando contra la muerte en una Unidad de Cuidados Intensivos de la Fundación Santa Fe de Bogotá, los colombianos lo tienen como el más opcionado para ser presidente de la República en las próximas elecciones.
Esto de acuerdo a la última encuesta realizada por la firma Guarumo y EcoAnalítica.
Y es que Uribe Turbay no tiene rival frente a posibles 60 candidatos. Lidera la intención de voto con un 13,7 por ciento, seguido por Vicky Dávila con un 11,5 por ciento, Gustavo Bolívar con 10,5 y Sergio Fajardo con 8,7.

Eso deja al senador del Centro Democrático, víctima de un ataque sicarial, como el candidato más fuerte de la derecha. Sin embargo, su recuperación todavía es incierta y las elecciones, de primera vuelta, están programadas para el 31 mayo del 2026.
Aunque ha respondido bien a las intervenciones quirúrgicas y su estado de salud, según el último parte médico, muestra una evolución y estabilidad, su condición sigue siendo crítica y con pronóstico reservado.
Teleantioquia Noticias dialogó con el neurocirujano Francisco Londoño para entender cómo es la recuperación en estos casos, el tiempo que esta suele tardar y las secuelas que puede padecer un paciente que sobrevive a un trauma craneal producido por impactos de bala.
¿Qué es lo que pasa en el cerebro cuando recibe un impacto de bala?
Un proyectil de arma de fuego ocasiona una lesión en el cerebro por la velocidad a la que va. Esa velocidad genera una onda que, a su vez, genera una energía la cual destruye el tejido que hay alrededor de la ojiva. Esto se conoce como un daño primario y no tiene tratamiento, no se puede recuperar.
Posterior a eso se desencadena en el cerebro un mecanismo secundario a ese daño. Dentro de este está el edema cerebral, que es una inflamación. Es la respuesta natural del cuerpo ante las lesiones donde las células intentan reparar ese daño inicial.
¿Y qué se suele hacer en estos casos?
Es muy frecuente que en las lesiones por proyectil de arma de fuego en el cráneo se lesionen los vasos cerebrales y eso genera un daño adicional. Lo que se hace es tratar de controlar la inflamación con medicamentos o con intervenciones quirúrgicas que consisten en retirar unas porciones del cráneo para que la inflamación se produzca hacia el exterior y no hacia el interior, que dañaría más el cerebro.
Estos edemas se pueden extender hasta el día 5 luego de la lesión. Después de allí se suele empezar a disminuir la inflamación, pero pueden aparecer otras complicaciones.
¿Cómo cuáles?
Es muy frecuente que los pacientes presenten infecciones secundarias y que requieran otras cirugías. Por ejemplo, cuando se presentan hemorragias intracerebrales se liberan sustancias que hace que la sangre no coagule de la manera normal. Eso hace que comprima y dañe el tejido cerebral y se necesita una evacuación.
¿Si usted atendiera a un paciente que recibió dos impactos de bala en su cabeza cuáles serían los procedimientos que aplicaría?
Sacar o no la bala no va a cambiar la lesión primaria. Lo que hacemos en casos por heridas por proyectil de arma de fuego penetrante, es decir que entran al cerebro es, primero que todo, extraer las esquirlas del cráneo o de la misma bala que pueden fragmentarse. Esto porque pueden producir infecciones cuando los pacientes ya han evolucionado. A esto se le llama esquirlectomía.
Aunque se piense lo contrario no es absolutamente necesario retirar los proyectiles, ya que si están muy profundos retirarlos pueden producir más daño que beneficios.
Miguel Uribe, según los partes médicos, ha sido intervenido en varias oportunidades. ¿Qué cirugías cree usted que le practicaron?
Es difícil decirlo. Los pacientes con trauma de cráneo grave pueden presentar muchas complicaciones como hidrocefalia, en la que se acumula el líquido en el cerebro y pueden necesitar una derivación, es decir extraerlo.
Por otra parte, el riesgo de infección es amplio. También puede haber un aumento del edema cerebral y, si se presenta una hemorragia, pues hay que evacuar esa sangre.
¿Después de eso qué seguiría?
Hay que explicar que en todo este proceso el paciente está inconsciente. Es decir que no puede respirar por si solo por lo que debe estar bajo ventilación mecánica. Se hace porque debe mantenerse con una actividad cerebral baja.
En ese estado, que se mantiene por la aplicación de medicamentos, se monitorizan parámetros como la temperatura, la frecuencia cardiaca, la presión arterial, la saturación de oxígeno y se monitoriza, episódicamente, sustancias de la sangre como el sodio y el potasio que son muy importantes para mantener el equilibrio del cuerpo.
Miguel Uribe sigue sedado e inconsciente ¿cuánto tiempo puede permanecer así?
Hay pacientes que pueden permanecer así semanas, otros meses y otros quedan en estado vegetativo para siempre. Dependiendo de la gravedad de la lesión.
¿Pero cuánto tiempo es lo recomendable para que un paciente, que no muestre evolución, siga en esas condiciones?
Depende mucho del estado neurológico en el que ingresa y la severidad de las lesiones que se evidencian en una tomografía. Hay pacientes en los que, de entrada, el daño tan grave que no hay cómo hacerles ninguna intervención.
No todos los pacientes por herida de arma de fuego se operan, de hecho es un porcentaje muy bajo.
Pero a Miguel Uribe sí lo operaron, ¿eso es una buena señal?
El mejor escenario no los vamos a conocer en menos de 3 o 4 meses. En ese tiempo se pueden ver avances significativos, esto si pasó todas la etapas críticas de manera satisfactoria.
Los pacientes con esa clase de traumas necesitan de mucho tiempo de terapia y rehabilitación y uno no ve ese resultado de manera inmediata.
En promedio, un paciente con trauma de cráneo grave alcanza su máxima recuperación en no menos de un año. Hasta ese momento no se podría decir qué tanto se recuperó el paciente.
Hay quienes se recuperan mucho y otros que no. Depende del daño inicial y de la capacidad del cerebro de trasladar funciones que se dañaron a otras zonas del mismo
Hablemos de los pronósticos, ¿qué futuro tiene una persona con un trauma craneal grave como el de Miguel Uribe?
Cada paciente es un mundo aparte. Es muy difícil aventurarse a dar algún pronóstico en este paciente en específico. La recuperación del cerebro es bastante más lenta y la verdad es que la probabilidad de morir después de una herida por proyectil de arma de fuego penetrante al cráneo es de un 40 o 50 por ciento.
Y si el paciente sobrevive, ¿cuáles pueden ser las secuelas?
Eso no lo sabemos. Primero, habría que dar un tiempo prudencial para examinar al paciente. Segundo, saber cuál fue la trayectoria del proyectil que, en este caso, no la sabemos.
El cerebro tiene áreas ubicadas en distintas partes con funciones específicas. No es lo mismo si hay una lesión en en el lóbulo temporal izquierdo o en el derecho.
El primero maneja la memoria y el lenguaje, mientras que el otro maneja la ubicación, algunas emociones. No es igual si es frontal u occipital que tienen otras funciones. Es muy apresurado decirlo sin diagnosticar al paciente.
Pero en su experiencia, ¿qué probabilidad hay de que alguien que reciba disparos en la cabeza quede completamente normal?
Tendría que ser una herida muy tangencial en la que el cerebro no se inflame mucho, que no es muy frecuente. Casi todos los pacientes quedan con secuelas.
Unas muy graves, como no poder comunicarse o no valerse por sí mismo, a lo que llamamos un estado vegetativo. Pero también puede haber secuelas más manejables, como debilidad en las extremidades, perdida de la memoria a corto plazo, entre otras.