Reportan la erupción del volcán de lodo en San Pedro de Urabá; hubo afectaciones en una vivienda y animales muertos
Las autoridades monitorean otros volcanes en la subregión de Urabá, pues temen que el terremoto de este lunes los haya activado.

El volcán está ubicado en la vereda Molinillo. Fotos: cortesía
En horas de la mañana de este martes un volcán de lodo en la vereda Molinillo, del municipio de San Pedro de Urabá, hizo erupción.
La comunidad reportó que varios animales murieron al quedar atrapados por el lodo.
Entre tanto, las autoridades monitorean otros volcanes de la subregión, ya que, según Corpourabá, el terremoto de magnitud 7.4 de este lunes los pudo activar.
El hecho quedó registrado en videos, que fueron compartidos por usuarios en redes sociales.
“Hay vacas tapadas de barro. Vea esas vaquitas ahí, no pueden subir ni nada, y mira cómo va corriendo el lodo. Allá hay ganado atrapado. El problema es que uno no se mete porque mira el lodo como corre, se lo va llevando la quebrada”, se escucha decir a uno de los pobladores que grabó uno de los videos.
Por fortuna, no se reportan personas heridas ni comunidades afectadas por la emergencia.
“Gracias a Dios no pasó a mayores, vivía una familia, en el momento no se encontraba. Hubo daños materiales, afectaciones al ganado, a los marranos, las gallinas”, dijo Juan David Arroyo, habitante de San Pedro de Urabá.
Tras este evento, los consejos municipales de gestión del riesgo monitorean otros puntos de San Pedro de Urabá, San Juan de Urabá, Turbo, Necoclí y Arboletes, donde también existen volcanes de lodo.
Incluso hay reportes de mayor actividad en algunos de estos lugares que están siendo verificados.
“Muy posiblemente el efecto que tenemos hoy en la vereda Molinillo por la erupción de este volcán esté relacionado directamente con el sismo que tuvimos ayer”, explicó Juan Guillermo Cano, ingeniero geólogo de Corpourabá.
Y no es un fenómeno nuevo.
En febrero de este año también hubo una erupción en San Juan de Urabá; en noviembre de 2024 ocurrió otra en el volcán Los Aburridos, en Turbo; y en 2021 se registró actividad en Necoclí.
La autoridad ambiental tiene identificados 25 volcanes de importancia en la región y, al sumar pequeños emanaderos, el inventario llega a cerca de 60 puntos.
La principal recomendación es mantenerse alejados de los cráteres y atender las indicaciones de las autoridades.
Esto mientras continúa el monitoreo de estos puntos en la subregión.
En Cauca
Ante la actividad en el volcán Puracé y la declaratoria de la alerta naranja, la Procuraduría General de la Nación exhortó a la inmediata activación de los planes de emergencia a la Gobernación y siete alcaldías de Cauca, diez ministerios, la Superintendencia de Servicios Públicos, las empresas prestadoras de servicios públicos y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
El ministerio público solicita a la UNGRD mantener activa la coordinación nacional y territorial.
Así como articular los recursos necesarios y dirigir las capacidades de respuesta de los organismos de socorro.
También insta a las alcaldías de Inzá, Popayán, Puracé, Rosas, Sotará, Timbío y Totoró, en Cauca, a adoptar las medidas de alistamiento, prevención y mitigación.
De igual forma a actualizar los planes de gestión del riesgo y adecuar los albergues temporales para que incluyan la atención de animales.
“Estas acciones deberán desarrollarse con la participación activa de los resguardos y cabildos indígenas”, aseguró la Procuraduría en un comunicado.
De igual forma, le solicitó a la Gobernación de Cauca fortalecer la respuesta departamental y prestar apoyo logístico, técnico y financiero a los municipios con menor capacidad institucional.
Según la Procuraduría, el objetivo es “asegurar la prestación ininterrumpida de los servicios esenciales, evaluar la capacidad hospitalaria, blindar la infraestructura crítica y mantener canales de comunicación oportunos con las comunidades aledañas”.
Cabe recordar que el Servicio Geológico Colombiano (SGC) informó sobre el aumento sostenido de la actividad sísmica del volcán a menos de un kilómetro de profundidad, la emisión de columnas de gases y ceniza, la expulsión de flujos de dióxido de azufre y el incremento en las concentraciones de CO₂ en el suelo.