¿Qué es el salario mínimo vital que propone Petro y cuáles serían los impactos económicos en Colombia frente al mínimo tradicional?
El salario mínimo vital propuesto por Petro busca garantizar condiciones dignas, según resalta el mandatario, pero economistas advierten riesgos en empleo e informalidad.

En la imagen el presidente de Colombia Gustavo petro y en detalle una referencia de billetes del país.
El debate sobre el salario mínimo vital en Cololmbia tomó fuerza luego de que el presidente Gustavo Petro anunciara que el salario mínimo para 2026 se definirá por decreto. Además, adelantó que a las 7:00 p.m. de este lunes, 29 de diciembre, hará una alocución presidencial. Allí "dará a conocer a los colombianos y colombianas el salario vital para 2026".
El mandatario colombiano indicó que se fijará teniendo en cuenta la canasta mínima vital, "con el objetivo de garantizar condiciones de vida dignas para los trabajadores y sus familias".
El concepto de salario mínimo vital ha sido desarrollado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Se refiere a cubrir necesidades básicas, como alimentación, vivienda, salud, educación y transporte.
Este enfoque busca evaluar si el ingreso realmente alcanza para vivir con dignidad, y no solo si cumple un piso normativo.
Según la OIT, el salario cumple una función social, proteger a los trabajadores de remuneraciones demasiado bajas y garantizar su subsistencia.
Ese organismo resalta que cuando un salario no cubre estos costos básicos, su capacidad de protección se reduce de manera significativa.
¿Qué dicen los expertos sobre esta decisión de Petro y el salario mínimo vital en Colombia?
Para Carlos Ramírez, economista y profesor universitario, la propuesta de Petro podría generar efectos negativos sobre el empleo y el crecimiento económico. Esto, si no se aplica con criterios técnicos claros.
Explicó que fijar un salario mínimo vital en niveles cercanos a 1,8, 1,9 o 2 millones de pesos tendría un impacto directo en la produccción del país.
Colombia, recordó, no es un país de grandes empresas, sino de micro y medianas empresas, que generan cerca del 80 % del empleo formal.
El economista advirtió que la informalidad laboral en Colombia ronda el 40 %. Ese procentaje se traduce en que 4 de cada 10 trabajadores ya se encuentran fuera del sistema formal.
En ese contexto, un aumento elevado del salario, sin medidas de control ni gradualidad, podría llevar a muchos empleadores a reducir puestos de trabajo.
“Cuando los costos laborales suben de manera desproporcionada, el empleador reduce el empleo. Al reducir el empleo, aumenta la informalidad, y al aumentar la informalidad, se frena el crecimiento económico”, explicó Ramírez.
Según su análisis, este efecto en cadena termina afectando la producción, la inversión y el desarrollo, y puede llevar incluso a presiones sobre las tasas de interés.
Por su parte, el economista Jorge Restrepo señaló que el mínimo vital se concibe como un ingreso por hogar, con varios aportantes, y no cuenta aún con una metodología definida de cálculo.
En contraste, el salario mínimo legal regula el ingreso de un solo trabajador, dentro de un contrato laboral.
El Gobierno sostiene que el enfoque del salario vital familiar se fundamenta en la Constitución, los acuerdos internacionales de la OIT y la legislación vigente.
En las próximas horas se espera el anuncio oficial del salario mínimo para 2026, una decisión que podría marcar un cambio en la política salarial. Por ley, el Gobierno Nacional tiene como fecha límite el 30 de diciembre para informar cuál es el aumento que definió en el salario mínimo que regirá en el año 2026.