¿Puede surtir efectos el auto que ordena suspender al presidente Petro? Crecen las dudas sobre su legalidad
El representante Alirio Uribe afirmó que el auto no tiene validez jurídica porque no fue radicado ni debatido en la Comisión de Acusación y sería solo un borrador filtrado.

El Gobierno aseguró que la Comisión de Acusación no tiene competencia para suspender a Petro. Foto: cortesía
La circulación de un auto que ordena suspender provisionalmente al presidente Gustavo Petro hasta después de la segunda vuelta presidencial desató una controversia jurídica y política que va más allá del contenido de la decisión.
El documento surgió en medio de la investigación que adelanta la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara por la presunta participación en política del mandatario. Fue atribuido a la representante Gloria Elena Arizabaleta, presidenta de esta comisión.
La providencia ordena suspender a Petro hasta el próximo 21 de junio a las 4:00 de la tarde y notificar la decisión a la Presidencia de la República, al Ministerio Público y a las demás autoridades correspondientes.
La aparición del texto provocó cuestionamientos inmediatos sobre las facultades de la Comisión de Acusación para adoptar una medida de esa magnitud contra un presidente en ejercicio.
Sin embargo, pocas horas después surgió un nuevo elemento que amplió la controversia.
El representante Alirio Uribe aseguró que el auto no tiene existencia jurídica dentro del proceso que actualmente cursa en la Comisión.
Según explicó, el documento nunca llegó a la Secretaría de la corporación y tampoco ha surtido los procedimientos internos necesarios para convertirse en una decisión formal.
“El auto que presentan de la Comisión de Acusaciones donde se suspende el Presidente nunca ha sido radicado en la Secretaría de la Comisión, es inexistente”, escribió en su cuenta de X.
El congresista agregó que el texto parece corresponder a una filtración de un borrador sin efectos jurídicos.
El representate Alejandro Ocampo, que hace parte de esa comisión advirtió que es falsa la supuesta radicación del auto.
Señaló que se trata de un documento que estaba en el escritorio de la representante Arizabaleta y que se desconoce cómo se masificó.
Con esa declaración, la discusión dejó de concentrarse únicamente en la competencia de la Comisión y comenzó a girar también alrededor de la validez del documento.
Cuestionan facultad para suspender a Petro
Las primeras respuestas llegaron desde el Gobierno Nacional, que rechazó la posibilidad de que la Comisión de Acusación pueda apartar del cargo al presidente.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, afirmó que esa instancia únicamente adelanta labores de investigación y carece de facultades para imponer una suspensión al jefe de Estado.
“Solo el Senado es quien puede hacerlo después de que la plenaria de la Cámara actúe como ente acusador, penal o disciplinariamente”, señaló el funcionario.

Benedetti agregó que la decisión de una sola representante investigadora no puede producir efectos sobre el ejercicio de la Presidencia.

La discusión, sin embargo, trascendió las posiciones del oficialismo y encontró eco en sectores políticos alejados del Gobierno.
La senadora Angélica Lozano sostuvo que la Constitución fija un procedimiento específico para los procesos contra el mandatario.
Calificó la decisión como una actuación sin sustento jurídico.
La congresista recordó que el artículo 194 de la Carta Política asigna al Senado la facultad de decidir sobre una eventual suspensión o destitución presidencial.
Desde la oposición también surgieron reparos frente al alcance de la medida.
La senadora María Fernanda Cabal aseguró que la Comisión de Acusación no puede reemplazar las competencias que la Constitución reserva al Senado.
En la misma línea, el congresista electo Daniel Briceño cuestionó que una representante investigadora pretendiera adoptar una determinación que, a su juicio, excede las atribuciones de ese despacho.
Así las cosas, por ahora no está confirmado que el presidente Petro deba abandonar temporalmente su cargo. La representante Gloria Arizabaleta, quien aparece como autora del texto, tampoco se ha referido a la controversia.