¿Por qué Nicolás Maduro es considerado un delincuente en Estados Unidos? Si lo capturan, le esperaría una cadena perpetua
La justicia de EE. UU. acusa a Nicolás Maduro de narcoterrorismo y narcotráfico, lo señala como aliado de las Farc y el Eln, y ofrece 50 millones de dólares por su captura.

La imagen principal muestra el despliegue de EE.UU. en el mar Caribe. Mientras que en detalle se muestra al director de la DEA, la fiscal de Estados Unidos y a Nicolás Maduro.
La DEA y la Fiscalía de Estados Unidos acusan formalmente al presidente venezolano Nicolás Maduro de liderar un estado narcoterrorista que durante años habría colaborado con organizaciones criminales internacionales.
Actualmente, el Gobierno de ese país ofrece una recompensa de 50 millones de dólares por información que conduzca a su captura.
La acusación fue radicada en la Corte del Distrito Sur de Nueva York e incluye 4 cargos graves que, de ser probados, podrían significarle cadena perpetua.
Maduro debería responder ante la justicia norteamericana por los delitos de participación en una conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína hacia Estados Unidos, conspiración por tráfico de armas vinculado al terrorismo y delitos adicionales ligados al narcotráfico transnacional.
Lo vinculan con una organización delincuencial denominada el Cartel de los Soles.
¿Por qué Nicolás Maduro es considerado delincuente en EE.UU. y qué tiene que ver las Farc y el Eln?
El director de la DEA, Terry Cole, fue contundente al señalar: “Venezuela se ha convertido en un estado narcoterrorista que sigue colaborando con las Farc y el Eln para enviar cantidades récord de cocaína hacia los carteles mexicanos, que continúan ingresando a Estados Unidos en volúmenes sin precedentes”.
Según la DEA, en los últimos años se han incautado 30 toneladas de cocaína vinculadas a Maduro y sus asociados.
La fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, calificó a Maduro como “uno de los mayores narcotraficantes del mundo”.
Maduro ha convocado a las Milicias Bolivarianas y al reclutamiento de civiles, asegurando que “ningún imperio va a tocar el suelo sagrado de Venezuela”.
El despliegue de tropas estadounidenses en el mar Caribe hace parte de una operación militar antidrogas destinada a frenar el tráfico de cocaína.
Según cifras de la ONU, 6,5 millones de consumidores en EE. UU. hacen de este mercado un foco estratégico de control.