¿Por qué exhumaron tres cuerpos en el Urabá antioqueño? estos son los avances de las investigaciones y el apoyo de medicina legal
La Jurisdicción Especial para la Paz localizó tres cuerpos en Urabá, en dos fosas clandestinas ubicadas en zona rural de Carepa y Tierralta.

En la imagen: dos procesos de referencia de exhumación realizados por la JEP y otras entidades.
La Jurisdicción Especial para la Paz confirmó que exhumaron tres cuerpos en el Urabá antioqueño y que corresponden a víctimas de desaparición forzada en esta subregión del departamento durante el conflicto armado.
Los hallazgos surgieron durante una operación forense que la Unidad de Investigación y Acusación desarrolló entre el 10 y el 13 de noviembre de 2025.
El equipo llegó a una zona rural de la vereda El Cerro, en el corregimiento de Piedras Blancas, municipio de Carepa, en límites con Saiza, Tierralta.
Allí, los expertos encontraron dos fosas clandestinas, luego de analizar la información entregada por las familias de las víctimas. Esa información permitió reconstruir los hechos y ubicar puntos clave del terreno.
Las autoridades exhumaron tres cuerpos en el Urabá antioqueño, ¿cómo fuerron identificados?
Uno de los cuerpos correspondería a José Antonio Góez, desaparecido y asesinado en 2012. Su familia acompañó la exhumación y entregó el testimonio que abrió la ruta de búsqueda. De acuerdo con lo relatado, las extintas Farc-EP habrían cometido este crimen.
Durante el procedimiento, los familiares identificaron elementos que fortalecen la hipótesis de su paradero final.
Otro de los cuerpos sería el de Euclides Úsuga, un menor de edad desaparecido y asesinado en 1994. Sus hermanos presenciaron las labores forenses. En la misma fosa los expertos hallaron restos óseos adicionales que aún esperan identificación.
La magistrada a cargo del caso y el equipo forense consolidaron los datos suministrados por los familiares, organizaron la información de campo y trazaron la estrategia de búsqueda.
Esa coordinación permitió llegar a los puntos de excavación y recuperar los cuerpos sin afectar la evidencia.
La JEP contó con el apoyo técnico del Instituto Nacional de Medicina Legal y de la Gobernación de Antioquia para asegurar las condiciones de la intervención y garantizar la cadena de custodia.
Los cuerpos se encuentran ahora en proceso de identificación plena, un procedimiento que permitirá confirmar la identidad de las víctimas y avanzar en la ruta judicial del caso.
Las familias esperan que este hallazgo aporte verdad sobre lo ocurrido y que el proceso contribuya a esclarecer otros casos de desaparición en la región.