Nueva clínica busca dar oxígeno a la congestionada red hospitalaria de Medellín
La Clínica Buonavitta abrirá el 14 de octubre en el occidente de la ciudad, con urgencias las 24 horas, UCI, seis quirófanos y servicios de alta complejidad.

El centro asistencial tendrá 12.400 metros cuadrados en ocho pisos y más de 200 camas. Foto: cortesía
En una ciudad donde algunas urgencias han llegado a atender más del doble de su capacidad, una nueva clínica se prepara para recibir pacientes. Su apertura ampliará la oferta hospitalaria y de alta complejidad en el occidente de Medellín.
La Clínica Buonavitta comenzará a operar el próximo 14 de octubre, a las 7:00 de la mañana. Está ubicada en La América, cerca de la intersección de la avenida 80 con San Juan.
El centro asistencial tendrá 12.400 metros cuadrados distribuidos en ocho pisos y una capacidad anunciada de más de 200 camas.
De ellas, 99 serán para hospitalización y 36 estarán destinadas a cuidados intensivos. La institución tendrá además espacios para cuidados especiales, urgencias y otros servicios médicos.
La apertura ocurre mientras Medellín enfrenta dificultades para responder a la demanda de atención. A finales de septiembre, 36 instituciones reportaban una ocupación promedio del 156 % en sus servicios de urgencias.
En 12 centros asistenciales el indicador superaba el 200 %. La Clínica El Tesoro registraba 264 %, Metrosalud San Javier 250 % e IPS Sura Robledo 243 %.
Las cifras muestran una red sometida a una demanda que no solo es alta, sino cada vez más compleja.
Durante el primer semestre de 2026, el Centro Integrado de Gestión del Acceso en Salud, CIGA, gestionó 162.866 solicitudes de atención. Esto equivale a más de 27.000 cada mes.
Además, los pacientes clasificados en los niveles I, II y III de triage representaron el 64,6 % de los casos. Un año antes correspondían al 61,9 %.
No serán solamente nuevas camas
Buonavitta tendrá urgencias las 24 horas, seis quirófanos, laboratorio clínico, imágenes diagnósticas y unidades de cuidados intensivos y especiales.
La oferta incluye neurocirugía, neurología, urología, ortopedia, traumatología, ginecología, cirugía cardiovascular y cirugía vascular periférica. También prestará servicios de hemodinamia, electrofisiología y radiología intervencionista.
Uno de sus equipos será un angiógrafo, tecnología que permite observar en tiempo real arterias y venas mediante rayos X. Se utiliza, entre otros procedimientos, para intervenciones cardiovasculares y neurológicas mínimamente invasivas.
También habrá terapia física y respiratoria, psicología y nutrición.
La ubicación busca acercar estos servicios a habitantes de La América, San Javier, Laureles-Estadio, Robledo y otros sectores del centro-occidente de Medellín.

Johana Giraldo, gerente general de la clínica, aseguró que la zona reúne una población cercana a 800.000 habitantes.
“Abrir en este momento histórico del sector no solamente es un desafío, sino un acto de responsabilidad con la ciudad”, afirmó el gerente.
Una nueva pieza en medio de la crisis
La llegada de nuevas camas no significa, por sí sola, que desaparecerá la congestión que atraviesa la red hospitalaria.
La Secretaría de Salud ha señalado entre los factores de la sobreocupación las dificultades para atender usuarios de Nueva EPS y el traslado hacia Medellín de pacientes de alta complejidad provenientes de otros municipios.
La nueva clínica sí agregará capacidad en un punto de la ciudad donde sus promotores esperan recibir pacientes no solo del occidente. La atención estará disponible para usuarios de Medellín y de otros municipios del departamento.
Emmanuel Ossa Taborda, edil de La América, calificó la apertura como una necesidad para la comuna y la zona centro-occidental.
El proyecto estima, además, la generación de cerca de 1.500 empleos.

Durante los días previos a la apertura, el personal asistencial y administrativo adelanta jornadas sobre protocolos clínicos, seguridad del paciente y atención.
Desde el 14 de octubre comenzará la prueba más importante para la nueva institución. Sus más de 200 camas entrarán a una red que hoy necesita capacidad adicional, especialmente para los pacientes que requieren atención de mayor complejidad.