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Los antecedentes conflictivos del estudiante de 17 años que disparó al interior de un colegio de Medellín

Jhoan Sebastián Ovalle, el estudiante de 17 años que disparó en la institución educativa Gabriel García Márquez, en La Sierra, recibía acompañamiento psicosocial.

Las autoridades tratan de reconstruir los antecedentes y las circunstancias que rodearon la actuación del estudiante que se autolesionó tras disparar al interior de un colegio. Foto: cortesía Denuncias Antioquia

Las autoridades tratan de reconstruir los antecedentes y las circunstancias que rodearon la actuación del estudiante que se autolesionó tras disparar al interior de un colegio. Foto: cortesía Denuncias Antioquia

A las 8:10 a. m. de este miércoles, 9 de septiembre, la rutina de la institución educativa Gabriel García Márquez, del barrio La Sierra de la comuna 8 de Medellín, se interrumpió con el sonido de varios disparos.


El responsable, según las autoridades, fue Jhoan Sebastián Ovalle, un adolescente de 17 años que cursaba décimo grado en ese mismo colegio y cuyo comportamiento, según reveló posteriormente la Secretaría de Seguridad de Medellín, venía siendo objeto de seguimiento desde hacía más de un año por episodios de agresividad y violencia.



Este miércoles, en cuestión de horas, su nombre ocupó los titulares de los medios de todo el país.


Según la información revelada hasta el momento, el adolescente saltó una de las tapias del plantel portando un arma que las autoridades catalogaron, preliminarmente, como de “menor letalidad” y, una vez dentro, empezó a disparar.


Mientras docentes y estudiantes buscaban refugio y cerraban las puertas de las aulas, el joven habría intentado ingresar a diferentes espacios de la institución. Uno de estos habría sido la oficina de la rectoría.


La situación terminó minutos después, cuando otros alumnos intentaron detenerlo. Al verse acorralado, el adolescente se llevó el arma a la cabeza y se propinó un disparo.


Tras los minutos de pánico, sin embargo, hay una historia que se remonta a 2025.


Desde entonces, Jhoan Sebastián presentaba conductas agresivas y violentas que llevaron a activar el Código Dorado y a remitirlo al sistema de salud para recibir asesoría psicosocial por las crisis emocionales que atravesaba.


La Secretaría de Educación también lo acompañaba dentro de la ruta de Escuela como Entorno Protector, una estrategia diseñada para intervenir, precisamente, casos de estudiantes que requieren seguimiento y acompañamiento.


Pero el proceso encontró un obstáculo y fue el propio adolescente. Este había manifestado su intención de no continuar con el acompañamiento psicosocial.


Aunque la administración mantuvo la oferta y le insistió a su acudiente sobre la importancia de avanzar con el seguimiento, Jhoan Sebastian no continuó en el proceso y los episodios de violencia persistieron.


Fue entonces cuando el Comité Escolar de Convivencia tomó una nueva decisión que, sin sospecharlo, cambió la vida del estudiante y del mismo colegio.


Al joven que disparó en colegio lo enviaron a estudiar en casa

Debido a sus problemas de indisciplina, al estudiante y a su acudiente les informaron que sus actividades académicas continuarían bajo la modalidad remota, es decir, desde casa, mientras avanzaba su valoración psicológica.


La medida, según las autoridades, buscaba ganar tiempo para evaluar el riesgo real que representaba el joven. Sin embargo, esa decisión terminó siendo uno de los elementos que ahora hace parte de la reconstrucción de los hechos que antecedieron al episodio de violencia.


De acuerdo con información a la que el Sistema Informativo de Teleantioquia accedió, el adolescente habría querido vengarse de los docentes y directivos que participaron en la decisión de enviarlo a continuar sus estudios desde casa.


Por eso, habría conseguido un arma —aún se desconoce cómo y dónde la obtuvo— y regresó al colegio en la mañana de este miércoles para, aparentemente, atentar contra sus profesores. La hipótesis la refuerza el hecho de que este habría intentado forzar el ingreso a las oficinas de la Rectoría.



Fue ahí que varios estudiantes comenzaron a perseguirlo e intentaron reducirlo. En ese momento, según los videos y la información conocida por las autoridades, el adolescente prefirió autolesionarse antes que continuar con la huida o enfrentarse a quienes intentaban detenerlo.


El estudiante se encuentra estable

Minutos después fue trasladado de urgencia a un centro asistencial, donde según el secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa, se encuentra estable y bajo la supervisión de la Policía de Infancia y Adolescencia.


“Él en este momento está siendo atendido. La información que nosostros tenemos es que está estable, pero, obviamente debe tener todo el cuidado y las intervenciones pertinentes para tratar la herida que se ocasionó”, informó.


Su testimonio será determinante para que las autoridades puedan esclarecer los hechos y dar con quienes le habrían facilitado el arma al joven para que cometiera el acto de violencia que, por fortuna, no terminó en una tragedia.


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