¿Le tocará el bolsillo? Tarifa de energía podría encarecerse por efectos del fenómeno de El Niño: “Tiene que subir”
Colombia depende en buena medida de las hidroeléctricas, por lo que una reducción de las lluvias disminuye los aportes de agua necesarios para producir energía.

El comportamiento de la generación eléctrica será determinante durante un eventual periodo fuerte de El Niño. Foto: cortesía
La tarifa de energía eléctrica podría aumentar si el fenómeno de El Niño intensifica sus efectos sobre el sistema energético. La sequía y las altas temperaturas reducirían la disponibilidad de generación hidráulica y obligarían a utilizar más plantas térmicas, cuyos costos de operación son más altos.
A este escenario se suma otro problema para el sector: existe un déficit de $4,57 billones para financiar los subsidios de energía eléctrica durante 2027. Estos factores generan presión sobre el precio que pagan los usuarios por el servicio.
La situación quedó expuesta durante un debate de control político en la Comisión Quinta de la Cámara, donde la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, reconoció las dificultades que enfrenta el sector y advirtió que no puede garantizar que las tarifas permanezcan en los niveles actuales. “No nos digamos mentiras, la tarifa tiene que subir”, afirmó la funcionaria.
El comportamiento de la generación eléctrica será determinante durante un eventual periodo fuerte de El Niño. Colombia depende en buena medida de las hidroeléctricas, por lo que una reducción de las lluvias disminuye los aportes de agua necesarios para producir energía.
Ante una menor generación hidráulica, el sistema debe acudir a las plantas térmicas para cubrir la demanda. Estas instalaciones utilizan combustibles como el gas y tienen costos de generación superiores a los de las centrales hidroeléctricas en determinadas condiciones.
Arboleda explicó que el problema también tiene que ver con la diferencia entre el costo real de producir un kilovatio y el valor que finalmente se reconoce en la tarifa.
La ministra planteó un ejemplo para ilustrar esta presión: un kilovatio puede alcanzar un costo de $1.200, mientras que el mercado podría pretender remunerarlo en cerca de $400.
“Yo no les voy a prometer lo que no les puedo prometer, los precios en algún momento van a subir si esto se sigue recrudeciendo, pues de dónde vamos a sacar la energía”, señaló.
Gobierno prepara una subasta de energía
Frente a este panorama, el Ministerio de Minas y Energía anunció una subasta para identificar nuevos recursos que permitan atender la demanda y enfrentar los efectos del fenómeno climático.
La estrategia también busca revisar el funcionamiento del mercado eléctrico. Además, encontrar alternativas que ayuden a garantizar el suministro durante un periodo con menor generación hidráulica.
El Gobierno busca así aumentar la disponibilidad de energía y reducir la presión sobre el sistema. Sin embargo, si las condiciones climáticas empeoran y aumenta la necesidad de recurrir a fuentes de generación más costosas. Es así que, los usuarios podrían enfrentar un impacto en la tarifa de energía eléctrica.
