La maniobra que destapó posible fraude por $657 millones en el Tecnológico Débora Arango: diez empleados fueron afectados
Una anomalía en el pago de salarios encendió las alertas en la institución de Envigado. La revisión terminó poniendo bajo investigación operaciones millonarias.

La denuncia fue presentada el 16 de septiembre y el caso también fue puesto en conocimiento de la Contraloría. Foto: cortesía.
El pago de salarios de diez trabajadores fue apenas la primera pista. Lo que inicialmente parecía una irregularidad en la nómina del Tecnológico de Artes Débora Arango terminó llevando a la institución a revisar sus movimientos bancarios y a encontrar operaciones cuestionadas por $657.135.558.
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La clave estaba en un detalle difícil de advertir a primera vista. Los beneficiarios conservaban sus nombres, pero sus números de identificación y las cuentas en las que debía depositarse el dinero habían sido cambiados.
La anomalía apareció el 15 de septiembre. La nómina correspondía a 58 funcionarios y diez pagos presentaron modificaciones. En ese primer grupo estaban comprometidos cerca de $45,3 millones.
Pero ese fue apenas el comienzo. Al rastrear otras operaciones aparecieron movimientos por aproximadamente $281 millones y $330 millones que ampliaron el alcance de lo ocurrido.
El rector Juan Carlos Mejía Giraldo llevó el caso ante el Concejo de Envigado. Allí aseguró que las primeras cuentas situaron el posible detrimento cerca de $800 millones, pero una verificación posterior permitió establecer en $657.135.558 el monto actualmente bajo revisión.
Una parte del dinero estaría relacionada con un programa financiado con recursos del Banco Interamericano de Desarrollo, BID. El hecho, según explicó, ya fue reportado al Ministerio.
El punto que ahora deberán esclarecer los investigadores
El Tecnológico de Artes Débora Arango sostiene que una inspección de su infraestructura informática no encontró rastros de una intrusión en sus sistemas. Ese resultado trasladó la atención hacia el recorrido que siguió la información hasta concretarse las operaciones.
La institución acudió a BBVA y Banco de Bogotá para reclamar información sobre los movimientos y conocer los registros asociados a las transacciones. La Fiscalía tendrá que establecer en qué momento fueron sustituidos los datos y desde dónde se hizo.
Los equipos utilizados para tramitar los pagos también quedaron preservados como posible evidencia. Mejía aseguró que ordenó embalarlos una vez conoció las irregularidades.

Posteriormente, BBVA pidió examinarlos mediante una auditoría forense, solicitud que el rector rechazó al considerar que esa revisión debía quedar en manos de una autoridad independiente.
“Al único que le entrego los computadores es a la Fiscalía”, dijo ante el Concejo. El caso también fue puesto en conocimiento de la Contraloría.
La investigación deberá reconstruir ahora el recorrido del dinero e identificar quién estuvo detrás de una maniobra que comenzó con diez pagos de nómina alterados y terminó poniendo bajo revisión más de $657 millones.