Gobierno aplaza definición del Fondo Nacional del Café y deja el nuevo contrato en manos de De la Espriella
El Gobierno afirmó que la prórroga permitirá continuar las conversaciones con la Federación sobre temas como la autonomía del Fondo Nacional del Café, las garantías de compra y el papel de los comités cafeteros, además de consolidar insumos para el acuerdo final.

El Gobierno dejará al próximo mandato la definición del futuro del instrumento clave del café. Foto: cortesía
A pocas semanas de terminar su mandato, el Gobierno Nacional optó por no cerrar la negociación sobre la administración del Fondo Nacional del Café y trasladó la decisión al próximo presidente.
Los ministerios de Hacienda y Agricultura confirmaron este miércoles una prórroga de cinco meses al contrato vigente con la Federación Nacional de Cafeteros, plazo que llevará la discusión más allá del 7 de agosto.
La medida garantiza la continuidad de la administración del fondo mientras avanzan las conversaciones sobre un nuevo acuerdo.
Sin embargo, también implica que el actual gobierno no alcanzará a suscribir el contrato que definirá el futuro de uno de los principales instrumentos de la caficultura colombiana.
La decisión quedó consignada en un comunicado conjunto de ambas carteras.
En el documento, el Ejecutivo señaló que la extensión permitirá continuar las mesas de trabajo que se desarrollan con la Federación Nacional de Cafeteros.
Durante esas conversaciones se han abordado asuntos considerados sensibles para el sector.
Entre ellos aparecen la autonomía presupuestal del Fondo Nacional del Café y la participación de los comités departamentales de cafeteros.
Las discusiones también incluyen las garantías de compra para los productores y otros servicios financiados con recursos del fondo.
El Gobierno aseguró que el proceso ha dejado avances y recomendaciones que servirán como base para el acuerdo definitivo.
No obstante, la firma de ese nuevo contrato quedará en manos de la administración que asumirá el poder el próximo 7 de agosto.
La prórroga funcionará entonces como un puente entre ambos gobiernos mientras se define el modelo que regirá la relación entre el Estado y la Federación.
Una negociación que seguirá después del cambio de gobierno
Según el comunicado, una vez concluya el plazo adicional deberá suscribirse un nuevo contrato de administración.
Esa responsabilidad recaerá sobre el gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella.
La administración saliente sostuvo que los insumos construidos durante las negociaciones facilitarán ese proceso.
También afirmó que el futuro acuerdo deberá orientarse al fortalecimiento de la caficultura y al bienestar de las familias productoras.
La decisión evita una interrupción en la operación del Fondo Nacional del Café.
Pero, al mismo tiempo, deja pendiente una de las discusiones más importantes entre el Gobierno y la Federación Nacional de Cafeteros.
Será la próxima administración la que tenga la última palabra sobre las reglas que regirán el manejo del fondo y la relación institucional con el gremio cafetero.