¿Cómo fue la jornada de atención animal que hicieron en 3 municipios de Urabá? Siguen Chigorodó, Turbo, San Juan y Carepa
Más de 300 animales afectados por las lluvias en el Urabá antioqueño recibieron atención veterinaria. También hubo entrega de ayudas.

Más de 300 animales de compañía afectados por las lluvias en Urabá. Foto: Gobernación de Antioquia.
Más de 300 animales de compañía afectados por las emergencias asociadas a las lluvias en el Urabá antioqueño recibieron atención por parte de funcionarios de la Gobernación de Antioquia, tras el despliegue de un equipo técnico especializado en municipios priorizados.
La intervención se realizó en zonas rurales y urbanas de Necoclí, San Pedro de Urabá y Arboletes, donde profesionales atendieron principalmente caninos y felinos afectados por inundaciones y condiciones sanitarias derivadas del invierno.
El equipo técnico, integrado por médicos veterinarios, zootecnistas y personal de apoyo realizó jornadas veterinarias, suministro de medicamentos, desparasitación, vitaminización y vacunación antirrábica, en articulación con autoridades de salud municipales.

Las jornadas se concentraron especialmente en veredas como El Limoncito, Caribia, Santa Catalina, La Almagra, El Guadual y El Carmelo, además del barrio Nueva Jerusalén, donde se registraron los mayores impactos por las lluvias.
Capacidad instalada para atender miles de animales
La Gobernación dejó insumos suficientes para atender cerca de 10.000 animales mediante dosis de desparasitación y 1.600 más con suplementos vitamínicos, con el fin de fortalecer la respuesta local ante emergencias.
Las autoridades confirmaron que en los próximos días las jornadas se extenderán a Chigorodó, Turbo, San Juan de Urabá y Carepa, con el objetivo de garantizar atención médico-veterinaria básica y proteger el bienestar animal en las comunidades afectadas.
Contracorriente por el Atrato: misión humanitaria para familias afectadas
De otro lado, durante 4 días, la Gobernación de Antioquia, con apoyo de la Armada Nacional de Colombia, transportó 15 toneladas de ayudas humanitarias por el río Atrato para comunidades afectadas por las lluvias en Murindó y Vigía del Fuerte.
La operación incluyó el traslado de alimentos no perecederos, kits de aseo y productos básicos, mediante una compleja logística fluvial que combinó el uso de un buque nodriza y embarcaciones menores para llegar a zonas de difícil acceso.
En Murindó se entregaron cerca de 6 toneladas de ayudas, mientras que en Vigía del Fuerte se distribuyeron 9 toneladas mediante cadenas humanas solidarias entre uniformados y comunidades.
Las autoridades destacaron que la misión permitió llegar a territorios aislados, donde el acceso solo resulta posible por vía fluvial, y ratificaron el acompañamiento institucional permanente a las familias afectadas por la temporada de lluvias.