EXCLUSIVO | Habló el padre del joven que asesinaron junto a su novia en Sabaneta: "Lo acusaron de feminicida, pero murió defendiéndola"
La captura de Robinson Duque Castañeda y los hallazgos forenses le dieron un giro al caso de Santiago Uribe y Melanie Sarahí Fajardo Rincón, asesinados en el parque de Las Mascotas, en Sabaneta, en julio pasado.

Santiago Uribe, de 20 años, fue señalado inicialmente como responsable del asesinato de su novia, Melanie Sarahí Fajardo Rincón. Fotos: cortesía
La captura de Robinson Duque Castañeda confirmó lo que los padres de Santiago Uribe siempre supieron: su hijo era inocente. El joven de 20 años, a quien el habitante de calle habría asesinado junto a su novia en el parque de Las Mascotas, en Sabaneta, fue señalado injustamente por la Policía y la Alcaldía del municipio como un "feminicida".
Todo empezó en la tarde del pasado 13 de julio. El joven le avisó a su mamá, a través de un mensaje de WhatsApp, que se iba a ver con Melanie Sarahí Fajardo Rincón, con quien tenía una relación sentimental, y que luego, probablemente, se encontraría con unos amigos.
El joven salió de su casa, pero jamás volvió. A la 1:00 de la mañana del día siguiente, su hermana se dio cuenta de que no estaba en su cama. Le avisó a su madre, quien empezó a llamarlo y a escribirle. Al no tener noticias, se comunicó con su padre, Jorge Alberto Uribe, quien se encontraba trabajando fuera de la ciudad.
"Yo le dije que quizás se había quedado dormido en la casa de un amigo. Que en pocas horas podría aparecer pidiendo perdón por el descuido", recordó el padre.
Pero amaneció y Santiago no llegó. Su madre fue hasta donde vivía la joven de 17 años, a quien su familia también estaba buscando.
Preocupados por la situación, fueron a la estación de Policía de Sabaneta e interpusieron la denuncia por la extraña desaparición. Sin embargo, pocas horas después, a las 10:00 de la mañana, les dijeron que fueran al parque de Las Mascotas, donde los habían encontrado.
De inmediato, se dirigieron al lugar. Allí ya estaban los agentes del CTI realizando el levantamiento de los cuerpos de Santiago y Melanie, que quedaron uno al lado del otro, cerca de un árbol.
Jorge Alberto recibió la llamada de su esposa. Tomó el primer vuelo que encontró para regresar a casa.
Aún sin procesar lo que había pasado, horas después la familia se enteró, a través de los medios de comunicación, de que la Policía y la Alcaldía de Sabaneta habían señalado a Santiago de asesinar a su novia y, posteriormente, quitarse la vida.
Al dolor de haberlo perdido se sumó la incriminación que, según Jorge Alberto, se hizo sin pruebas y sin medir las consecuencias.
Afortunadamente, añadió, la familia de la adolescente no creyó en esas versiones y, tras la entrega de los cuerpos, se unieron para darles el último adiós.
El transcurrir de los días no solo estuvieron cargados de la dolorosa ausencia. Los hermanos de Santiago, cuando se atrevieron a salir, también fueron víctimas de señalamientos.

"Una vez, mi hija caminaba por la calle y unas personas que la vieron le dijeron: 'Mira, allá viene la hermana del asesino'. En redes sociales, por otra parte, escribieron mensajes que nos dolieron como familia. Incluso, todos tuvimos que ir a terapia", aseguró el padre.
Así se comprobó que Santiago no era un feminicida
Aunque las autoridades no dudaron en señalar al joven por el crimen, la Fiscalía nunca descartó otras hipótesis. El dictamen de Medicina Legal, al cual tuvo acceso el Sistema Informativo de Teleantioquia y que fue fundamental para demostrar la inocencia de Santiago, indicaba que no solo recibió una herida en el pecho.
Antes de esto, lo golpearon en varias partes del cuerpo y recibió una puñalada en la espalda.
Eso les dio pie a los investigadores para confirmar que el joven habría enfrentado al atacante durante varios minutos antes de que este le propinara la herida mortal.

El análisis forense reveló, a su vez, que no murió de inmediato. Agonizó durante un tiempo indeterminado porque el arma blanca alcanzó a perforar uno de sus pulmones.
"A mi hijo lo señalaron injustamente, cuando quedó demostrado que él, para intentar salvar a su novia, se enfrentó al asesino", expresó Jorge Alberto.
¿Quién era Santiago Uribe, el joven que señalaron injustamente de feminicida en Sabaneta?
Santiago era, en palabras de Jorge Alberto, un "maravilloso ser humano", siempre respetuoso de sus padres y, sobretodo, de las mujeres. No en vano, tenía una relación tan cercana con su hermana, que le llevaba un año.
"Estudiaba Negocios Internacionales, iba ya para el quinto semestre, le gustaba el mundo económico y era un emprendedor. Aunque no tenía necesidad de trabajar, lo hacía y compartía su salario con la gente que lo necesitaba", señaló su padre, quien agregó que también era un amante de la coctelería.

Cuando estuvo en México trabajando, añadió, compartió apartamento con varias jóvenes que, al enterarse de su muerte y de los señalamientos que le hicieron, nunca dudaron de su inocencia. Tampoco lo hicieron sus amigos y amigas de Sabaneta, ni la familia de su novia, quien fue asesinada a su lado.
El giro que dio el caso, aunque no les devuelve la alegría que antes era común en la familia, significa un sustancial alivio. Después de casi tres meses del crimen que les arrebató a un ser amado, sienten que pueden empezar a recuperar la tranquilidad, esperando que el señalado asesino reciba una condena ejemplar.
"El nombre y el honor de mi hijo quedaron limpios", concluyó Jorge Alberto, con la certeza de que el alma de Santiago ahora podrá descansar en plena paz.