Estudiantes del Betsabé Espinal de Bello continúan en alternancia tras afectaciones por el sismo que siguen sin atenderse, ¿qué responde la Alcaldía?
La comunidad educativa pide definir el estudio estructural y el cronograma de intervención de una rampa, mientras la Alcaldía de Bello asegura que gestiona recursos propios y un seguro para atender las afectaciones.

I.E. Betsabé Espinal de Bello mantiene alternancia por afectaciones en una rampa. Foto: Teleantioquia Noticias
La Institución Educativa Betsabé Espinal de Bello mantiene un modelo de alternancia. La medida se adoptó después de las afectaciones que dejó el terremoto del pasado 10 de agosto en una rampa. Los daños se concentran especialmente en los sectores correspondientes al cuarto y quinto piso.
Aunque las autoridades no han determinado un riesgo de colapso, el rector mantiene restringido el uso de la rampa. La institución espera un estudio estructural que permita definir qué intervención necesita.
La situación afecta a una institución con cerca de 1.200 estudiantes. Actualmente, alrededor de 280 alumnos asisten en la jornada de la mañana y unos 290 en la tarde, mientras el resto desarrolla actividades académicas desde casa bajo el esquema de alternancia.
El rector Carlos Andrés Rendón explicó que la institución adoptó la alternancia porque la rampa cumple un papel importante como ruta de evacuación.
Según explicó, un informe de Gestión del Riesgo permitió utilizarla hasta el tercer piso, pero la institución decidió mantenerla completamente inhabilitada mientras se determina técnicamente su condición.
La preocupación está relacionada con la capacidad de evacuación. Si los estudiantes ocupan nuevamente los cinco pisos, las escaleras disponibles no serían suficientes para evacuar a toda la comunidad educativa ante una eventual emergencia, según explicó el rector.

Por eso, la institución espera que Obras Públicas del municipio defina el cronograma para realizar el análisis estructural y, con base en sus resultados, ejecutar las obras que sean necesarias.
El rector asegura que ya presentó un derecho de petición ante la Secretaría de Educación y la Alcaldía de Bello. La dependencia respondió y trasladó el requerimiento a Obras Públicas e Infraestructura.
La institución volvió a enviar la semana pasada una comunicación a esa dependencia y ahora espera conocer el cronograma de intervención.
Las familias piden acelerar las obras
La situación también genera preocupación entre los padres de familia. Gisela Restrepo Puerta, madre de un estudiante, aseguró que la alternancia redujo el tiempo de permanencia en el colegio. Pidió agilizar una solución para retomar las jornadas habituales.
Otra madre de familia, Marisol Carmona Monsalve, señaló que algunos estudiantes asisten al colegio solo algunos días al mes. Por eso, pidió a las autoridades agilizar la intervención de la rampa y de las demás áreas afectadas.

Las familias coinciden en que no buscan que los estudiantes regresen sin garantías de seguridad, sino que se concrete la intervención necesaria para recuperar la presencialidad completa.
Ashly Ortiz Álvarez, alumna de la institución, explicó que la alternancia ha generado dificultades académicas y preocupación entre quienes están próximos a terminar su ciclo escolar, especialmente los estudiantes de grado 11.
¿Qué responde la Alcaldía de Bello?
La Secretaría de Educación de Bello aseguró que, desde el día del terremoto, verifica las condiciones del colegio junto con Gestión del Riesgo. El objetivo es garantizar la continuidad del servicio educativo.
La Administración explicó que los tiempos de intervención dependen de un requerimiento al Gobierno Nacional. El Ministerio de Educación pidió un informe sobre los daños causados por el sismo.

Además, la Alcaldía activó el seguro con el que cuenta para atender la situación. Sin embargo, para hacer efectivo el desembolso debe adelantar el proceso correspondiente y, paralelamente, está apropiando recursos propios que deben cumplir los procedimientos establecidos por la ley.
La Administración ya había informado que realizaría una inspección técnica interdisciplinaria en la institución para determinar las condiciones de la infraestructura y definir las acciones correspondientes.
Esa valoración incluía la revisión de la rampa, uno de los principales puntos de preocupación de la comunidad educativa.
Para el rector, la prioridad ahora es contar con el estudio estructural de la rampa. Ese documento permitirá establecer si la estructura requiere una demolición, un reforzamiento u otra intervención.
El objetivo es que los cerca de 1.200 estudiantes puedan regresar a la presencialidad completa en 2027, con las condiciones necesarias para garantizar tanto el desarrollo de las actividades académicas como una evacuación segura.