Estos eran los "salarios" que La Oficina presuntamente le pagaba a cinco policías de Medellín y Bello por "proteger" a una de sus estructuras criminales
Los cinco policías señalados de recibir pagos mensuales de La Oficina omitían controles y facilitaban actividades de la estructura criminal.

Entre los nueve capturados están cinco policías a los que La Oficina presuntamente les pagaba. Fotos: cortesía Policía
Una operación entre la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación terminó con la captura de nueve personas en Medellín, entre ellas cinco uniformados que presuntamente recibían dinero de estructuras alineadas con La Oficina a cambio de omitir sus funciones.
La investigación, que, entre otras cosas, incluyó el trabajo de un agente encubierto, logró descubrir una red que instrumentalizaba a funcionarios públicos para facilitar actividades criminales en distintas zonas de la ciudad.
Entre los capturados está Cristian Torres Bedoya, conocido como alias 'Gordo', quien, en sus 15 años de actividad criminal, llegó a ser el coordinador del grupo delincuencial común organizado Cotranal, dinamizador del microtráfico y las extorsiones en los barrios Doce de Octubre y Santander.
Junto a él fueron capturados los hombres identificados con los alias 'Milhouse', 'El Caminante' y 'Alejo'. En sus residencias, hasta donde llegaron las autoridades para capturarlos, también encontraron santos y elementos de brujería con los que se "sentían seguros".
Por otro lado y de acuerdo con la investigación, los cinco patrulleros, adscritos a las estaciones de Policía de Manrique, Bello y Doce de Octubre, y un funcionario vinculado a la Dirección de Educación Policial de la Policía Nacional, le rendían cuentas a los presuntos criminales.
Según las autoridades, los agentes omitían procedimientos de registro y control en sus zonas asignadas a cambio de pagos mensuales que oscilaban entre 3 y 4 millones de pesos, dinero que recibían en efectivo de manos de los hoy procesados.
Entre las tareas que tenían asignadas, además de favorecer operaciones delictivas y hacerse los de "la vista gorda", estaba revelar información privilegiada sobre posibles operativos o evitar que otros policías se interesaran en hacer patrullajes en la zona de influencia de la estructura.
El secretario de Seguridad y Convivencia de Medellín, Manuel Villa Mejía, señaló que la captura responde a un trabajo decidido de las autoridades de la ciudad.
"La integridad policial no se negocia y quien pretenda utilizar el uniforme para favorecer al crimen tendrá que responder ante la justicia", afirmó el funcionario.
Añadió que en Medellín no se permitirá que las estructuras criminales "compren funcionarios, territorios ni tranquilidad". Villa Mejía también se refirió al alcance de la operación dentro de la propia institución policial.
"Este resultado demuestra que el control territorial también significa depurar las instituciones y cerrar cualquier puerta que el crimen pretenda utilizar para avanzar", señaló y advirtió que continuarán con las acciones contra quienes, desde cualquier posición, pretendan facilitarles el camino.

Los policías que trabajaban para una estructura de La Oficina en Medellín deberán responder por estos delitos
Por su parte, el comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, general Henry Yesid Bello, explicó que el operativo para desenmascarar a los uniformados involucrados se activó tras detectar sus actividades sospechosas y un estilo de vida que no correspondía con sus ingresos salariales.
En el operativo, según el oficial, incautaron cuatro armas de fuego, 70 cartuchos de diferentes calibres, cerca de 20 millones de pesos en efectivo, un equipo de cómputo y siete teléfonos móviles, que serán determinantes para ampliar la información del proceso investigativo.

Los capturados quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación y enfrentarán cargos por cohecho propio, concierto para delinquir, entre otros.
Las autoridades señalaron que continuarán con labores de inteligencia y seguimiento para determinar el alcance de los vínculos y las responsabilidades asociadas a la red que convirtió en delincuentes a quienes debían luchar contra la criminalidad.