Esta es la millonaria suma que habrían pagado los cabecillas criminales del Valle de Aburrá por la parranda vallenata que tuvieron en la cárcel de Itagüí
Los organizadores habrían aprovechado la ausencia del director de la cárcel, quien estaba en su día de descanso. Llevaron a un reconocido cantante vallenato.

La polémica por el fiestón en la cárcel de Itagüí no se detiene. Foto: cortesía.
La polémica por el fiestón en la cárcel de Itagüí no para. Cada nuevo detalle eleva la indignación, sobre todo por el millonario costo de la celebración que se realizó al interior del penal.
Según versiones conocidas, la rumba alcanzó los $ 500 millones. La cifra, revelada por la concejal de Medellín, Claudia Carrasquilla, habría salido de una “vaca” entre cabecillas de bandas criminales del Valle de Aburrá recluidos en ese centro penitenciario.
Además, el evento incluyó lujos poco comunes en una cárcel. Para animar la fiesta, contrataron al cantante de vallenato Nelson Velásquez, quien habría recibido $ 100 millones, según la misma concejal.
También habrían comprado licor en abundancia, servicio de catering y, presuntamente, la contratación de meseros y otros servicios dentro del penal.
De acuerdo con Carrasquilla, los organizadores habrían aprovechado la ausencia del director de la cárcel, quien estaba en su día de descanso. En su lugar, un funcionario identificado como el mayor Cipriano habría quedado encargado.
Aunque esta versión aún no recibe confirmación oficial, el nombre de este funcionario ya había surgido en otro episodio polémico.
Se trata del mismo día del llamado “tarimazo”, el 21 de junio del año pasado, cuando varios cabecillas participaron en un acto en La Alpujarra.
Rechazo y consecuencias tras el escándalo por la parranda en la cárcel de Itagüí
Frente a la controversia, el ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo, aseguró que el evento nunca contó con autorización del Gobierno Nacional ni del Inpec.
En consecuencia, ordenaron el relevo inmediato del director de la cárcel de Itagüí.
Asimismo, las autoridades iniciaron una investigación disciplinaria contra siete funcionarios que se encontraban de servicio durante la celebración. El caso busca establecer responsabilidades frente a los permisos y controles dentro del penal.
Por su parte, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, cuestionó con dureza lo ocurrido. Afirmó que estas fiestas recuerdan las que realizaba Pablo Escobar en La Catedral, aunque marcó una diferencia en la respuesta del Estado.
Finalmente, el escándalo ya tuvo efectos directos en la política de paz urbana. La delegación del Gobierno Nacional anunció la suspensión inmediata de los diálogos en Medellín mientras avanzan las investigaciones.