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"Esos drones no ven banderas blancas": así es el día día de los campesinos del Norte de Antioquia en medio de ataques con explosivos

Un campesino de Valdivia denunció que los grupos armados ilegales están usando sus casas para refugiarse ante los constantes ataques con drones que, casi a diario, viven en la zona rural de municipio: "Nos ponen en riesgo".

El uso indiscriminado de drones tiene atemorizados a los campesinos de la zona rural de los municipios del Norte y Nordeste de Antioquia. Fotos: capturas de video

El uso indiscriminado de drones tiene atemorizados a los campesinos de la zona rural de los municipios del Norte y Nordeste de Antioquia. Fotos: capturas de video

Cuando se escucha el zumbido de los drones sobrevolando las montañas de Valdivia, Felipe —lo llamáremos así para proteger su integridad— coge un trapo blanco, lo amarra de un palo y lo pone en una de las ventanas de su casa.


A la vez, les dice a sus tres hijos y a su esposa que se oculten bajo el comedor y todos empiezan a orar para que los explosivos no les caigan encima.


"Esos drones no tienen ojos y no ven las banderas blancas o los trapos que ponemos para que los grupos armados sepan que allí hay población civil", dijo Felipe.


Aseguró que tienen un problema adicional, ya que hombres del Clan del Golfo se estarían escondiendo dentro de las viviendas para evitar los ataques de las disidencias de las Farc y el Eln, grupos con los que se disputan el control territorial de las veredas.


"Ellos se ocultan en las casas de la población para evitar ser detectados y nos ponen en riesgo, obviamente", denunció el campesino.


El problema, según él, es que si se niegan a refugiarlos se convierten en "objetivo militar" y los amenazan con asesinarlos en su propia casa.


De hecho, en semanas anteriores tanto en Valdivia como en Briceño, las disidencias de las Farc les habrían ordenado desplazarse al casco urbano, sin embargo el Clan del Golfo se los impidió. De esa manera, según las autoridades, pueden seguir usando a la población civil como escudo humano.


"Uno acá vive con miedo, sobre todo por la familia, porque uno puede sacar los trapos blancos y todo, pero cuando sueltan esos artefactos no se sabe dónde va a caer: si en las casas, en las escuelas o donde uno está trabajando", expresó Felipe, recordando que el pasado 26 de abril uno de estos explosivos cayó en la vereda La Llana y él estaba cerca de allí.


La cruel estrategia del Clan del Golfo para protegerse de los ataques con drones

De acuerdo con Ejército Nacional, el Clan del Golfo estaría aplicando esa nueva modalidad de guerra para no seguir perdiendo hombres ante la ofensiva con drones de las disidencias de las Farc y el Eln.


La orden sería resguardarse en las viviendas de los campesinos para evitar los ataques y, si los llevan a cabo, también "caiga población civil".


“Como lo vimos nosotros en Segovia, hubo una afectación donde fue asesinada una familia, tres personas”, aseguró el comandante de la Cuarta Brigada, general Carlos Eduardo Caycedo.



Para contrarrestar la modalidad del Clan del Golfo que, según el oficial, es una violación al Derecho Internacional Humanitario, el Ejército desplegó tropas y las ubicó en zonas donde han evidenciado la presencia de los criminales "para evitar que se escondan en las viviendas".


Alertan sobre aumento del uso de drones en zonas de conflicto en Antioquia

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), por otro lado, informó que gran parte de las 152 víctimas y lesionados que dejaron los artefactos explosivos en 2025 en Antioquia, se presentaron por el uso dispositivos tecnológicos aéreos.


“Registramos un aumento del uso de artefactos explosivos, en particular los de detonación controlada y los lanzados. Se notó el uso de drones adaptados para lanzar ese tipo de artefactos, lo que aumentó el temor y la incertidumbre dentro de la población civil”, dijo Olivier Dubois, jefe de la Delegación Regional del CICR en Bogotá.


Desde su pequeña finca ubicada en una de las montañas de Valdivia, Felipe puede dar fe de lo que las entidades denuncian, sin embargo, como él dice, son ellos los que, al final, viven el día a día de los estragos de la guerra "y no hay quien nos dé una solución".



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