“Es mucho más fácil criar niños felices y fuertes que reparar adultos rotos”: Antioquia reporta más de 4.000 casos de violencia infantil en 2025
Violencia infantil en Antioquia: 4.000 casos de maltrato se han reportado solo en 2025, alertan sobre secuelas irreparables.

La imagen recreada muestra en el fondo unos menores, que al parecer, estarían siendo agredidos físicamente. /Foto: Pexels.
En lo corrido de 2025, Medicina Legal ha reportado 34.204 casos de violencia infantil en el país, de los cuales Antioquia concentra un 12 %, es decir, cerca de 4.000 casos.
Solo en la IPS Creciendo con Cariño, uno de los centros de atención a menores, se registran más de 500 casos activos de niños, niñas y adolescentes víctimas de diferentes formas de violencia.
Según expertos, el maltrato infantil sigue un patrón de agresiones que genera secuelas físicas, cognitivas y emocionales, afectando profundamente el desarrollo de los menores y dejando marcas difíciles de reparar.
“Podemos tener secuelas a nivel individual como el aumento de la exposición al consumo de sustancias psicoactivas, las autolesiones y los trastornos mentales", explicó Catalina Vertel Betancur, gerente de la IPS Creciendo con Cariño.
"Es mucho más fácil criar niños felices y fuertes que reparar adultos rotos, por eso debemos recuperar nuestro capital humano. Estas agresiones nos llevan a un retroceso social y económico”, agregó.
A nivel social, la violencia infantil implica mayores cargas para el sistema de salud y de protección, debilitando la calidad de vida y afectando la estabilidad emocional de las comunidades.
Vertel agregó que la prevención es clave: “Los actos abusivos detienen el desarrollo cognitivo, físico y emocional de los menores, causando llantos inexplicables, trastornos del sueño y deterioro físico visible, como problemas en la piel, el cabello y la nutrición”.
¿Por qué la violencia infantil genera daños irreparables en los menores?
Los niños maltratados suelen desarrollar bajas habilidades de aprendizaje, dificultades de memoria, incapacidad para relacionarse y, en algunos casos, replican la violencia en sus entornos, llegando incluso a vincularse con actividades delictivas.
Expertos hacen un llamado urgente a prevenir y denunciar, para proteger a la niñez y romper los ciclos de violencia que amenazan el futuro social y económico de la región.