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EN VIDEO | Asonada contra el Ejército fue ordenada por redes de contrabando; un oficial terminó herido y los militares tuvieron que "retirarse"

Los uniformados fueron rodeados por personas que usaban capuchas y tapabocas y que los atacaron con palos y piedras.

Una multitud de personas, con tapabocas y capuchas afredieron a los militares en medio de un operativo contra el contrabando. Foto: Screeshot

Una multitud de personas, con tapabocas y capuchas afredieron a los militares en medio de un operativo contra el contrabando. Foto: Screeshot

Vuelve y juega. Este 11 de septiembre en medio de un operativo contra el contrabando en Yaramal, zona rural de Ipiales (Nariño), tropas del Grupo de Caballería Mecanizado N.3 Cabal del Ejército fueron víctimas de una nueva asonada.


Los uniformados acompañaban a la Policía ha realizar el procedimiento, pues tenían información de inteligencia que en varias viviendas habían escondido más de 1.000 millones de pesos en cajetillas de cigarrillos que habrían ingresado ilegalmente desde Ecuador.


Cuando llegaron hasta el sector evidenciaron que la información era correcta y empezaron a incautar el cargamento que se había dividido para ocultarlos en varias viviendas.


De acuerdo con fuentes militares, los jefes de las redes de contrabando se habrían comunicado con miembros de la comunidad para evitar, de cualquier manera, que se llevaran el material.


Encapuchados y con palos protagonizaron asonada contra el Ejército

Fue así empezaron a llegar una gran cantidad de personas que cubrían su rostro con tapabocas y pasamontañas quienes increparon a las unidades que intentaron calmar a la comunidad explicándoles que se estaba cumpliendo con una orden judicial.



Sin embargo, los ánimos se fueron caldeando y la comunidad empezó a agredir a los uniformados con piedras y palos. Es allí que un oficial fue herido en la cabeza con un objeto contundente.


Para evitar una confrontación mayor los militares tuvieron que "retirarse" de la zona sin poderse llevar el cargamento que antes habían incautado.


Tras el hecho, las autoridades rechazaron el irrespeto a la fuerza pública y condenaron que las comunidades estén defendiendo las actividades ilícitas de las que se alimentan redes del contrabando e, incluso, grupos armados.


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