EN VIDEO | Alejandro, la sonrisa y la inocencia del hijo de Miguel Uribe en medio del dolor y desolación de un país
El pequeño hijo del senador se robó las miradas en medio de los honores que le hicieron a su padre en el Congreso de la Republica.

Alejandro, el hijo de Miguel Uribe se convirtió en protagonista en medio de los honores que le rindieron al senador asesinado. Foto: Redes sociales
Cogió dos rosas blancas en sus pequeñas manos. Volteó a mirar esperando las indicaciones de su familia y entendió. Alejandro, el hijo de Miguel Uribe, en medio de su inocencia las puso sobre el féretro donde yacía el cuerpo de su padre.
Volvió por una tercera flor. La alzó al cielo y sonrió. De nuevo se dirigió al ataúd y la puso sobre la madera inerte envuelta en una bandera de Colombia.
Alejandro se convirtió en un pequeño y tenue faro de luz que iluminaba en la oscuridad y la tristeza que envolvía el Salón Elíptico del Congreso de la República. Posteriormente, en la Catedral Primada de Colombia también fue protagonista mientras su madre leía el conmovedor discurso.
“Miguel no quería que se repitiera lo que él tuvo que vivir a sus 4 años. Dolorosamente hoy mi hijo amado, Alejandro, está viviendo ese mismo pasado que Miguel no quería que volviera y que hoy golpea a nuestra familia de la manera más cruda y más cruel", decía su madre mientras el niño corría de un lado para otro.

Las tristes miradas de la familia, senadores y líderes políticos que le daban el último adiós al precandidato presidencial, se concentraban en el pequeño.
Parecía cómo si estos supieran, de antemano que, cuando Alejandro tenga edad para entenderlo, se preguntará por qué la violencia de un país dividido le quitó a su padre.
A Alejandro, el hijo de Miguel Uribe, lo nombraron en todos los discursos
Alejandro, además de Miguel Uribe, fue uno de los nombres que más se escucharon en los discursos con los que despedían a senador del Centro Democrático quien, paradójicamente, fue asesinado por un menor de 15 años.
El expresidente Álvaro Uribe le envió un mensaje que, por ahora, no entenderá, pero que tomará relevancia con los años.
“Alejandro, crecerás rodeado del cariño de este gran pueblo colombiano que no tiene límites en el afecto. Desde el cielo te protegerá tu padre con el ejército de tu abuela Diana y de tu bisabuela Nydia”, escribió el exmandatario.

Sin embargo, uno de los momentos más emotivos fue cuando su abuelo, Miguel Uribe Londoño, recordó que hacía 34 años a él mismo le había tocado explicarle a su hijo la injustificable ausencia de su madre, la periodista Diana Turbay, secuestrada y asesinada por el Cartel de Medellín.
“Hoy, 34 años después, esta absurda violencia también me arrebata a ese mismo niño que se convirtió en un hombre bueno, esposo amoroso, padre ejemplar y líder honrado y valiente: Miguel Uribe Turbay. Hoy, 34 años después, también tuvimos que decirle a mi nieto Alejandro, el pequeño hijo de 4 años que deja Miguel, que también su padre fue asesinado”, recordó.

Alejandro, de vez en vez, cuando escuchaba su nombre, volteaba a mirar. Pero estaba más entretenido con las flores, con los militares que cargaban el ataúd de su padre y con todos los honores que quizás le parecieron fantásticos, sin saber que no lo volverá a ver, que lo que sabrá de él lo conocerá por voz de su familia y por los recortes de prensa que narraron, durante 65 días seguidos, su lucha por la vida y por la manera absurda en que la perdió.