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“En política no basta con ganar la Presidencia”: lo que se jugó Donald Trump en las elecciones intermedias de Estados Unidos

Las elecciones intermedias de este martes 3 de noviembre podrían cambiar las condiciones de gobernabilidad de Donald Trump durante los próximos dos años.

La administración de Donald Trump es una de las grandes protagonistas de las elecciones intermedias. Foto: tomada de redes sociales

La administración de Donald Trump es una de las grandes protagonistas de las elecciones intermedias. Foto: tomada de redes sociales

Más de 250 millones de ciudadanos estuvieron convocados a las elecciones de Estados Unidos este martes para elegir a los nuevos integrantes del Congreso y definir qué partido tendrá el control del poder legislativo.


Aunque el presidente Donald Trump no está en la contienda, su administración es una de las grandes protagonistas de esta jornada.



Para el politólogo Alejandro Múnera, estos comicios representan una evaluación ciudadana de los primeros dos años del segundo mandato de Trump. En otras palabras, los estadounidenses no están eligiendo un nuevo presidente, pero sí pueden determinar con cuánto respaldo legislativo contará el actual mandatario para terminar su periodo.


Elecciones de Estados Unidos: tres políticas que estarían en la cuerda floja

Múnera identifica tres asuntos fundamentales para entender lo que está en juego. El primero es la política migratoria, uno de los principales pilares del Gobierno republicano.


Las deportaciones, el control fronterizo y el endurecimiento de las condiciones migratorias han generado respaldo entre sectores que reclaman mayor seguridad, pero también cuestionamientos por sus procedimientos y consecuencias humanitarias.


Una eventual recuperación de espacios por parte de los demócratas en el Congreso podría traducirse en más investigaciones, debates y disputas presupuestales alrededor de estas medidas. Sin embargo, el politólogo advierte que buena parte de las decisiones migratorias continúa dependiendo directamente del Ejecutivo.


El segundo asunto es la economía. La política arancelaria y la apuesta de Trump por proteger la industria estadounidense hacen parte de su estrategia comercial, pero hay una preocupación que puede pesar todavía más entre los votantes.


El costo de vida. Los precios de los alimentos, la vivienda y los combustibles son parte de una discusión cotidiana que pone a prueba la capacidad del Gobierno para demostrar resultados.


El tercer frente es la política exterior. Bajo el lema de Estados Unidos primero, Trump ha buscado redefinir las relaciones comerciales, diplomáticas y estratégicas del país.


No obstante, las tensiones internacionales, incluido el conflicto con Irán, también pueden tener consecuencias económicas dentro de Estados Unidos, especialmente por sus efectos sobre la energía y los precios del petróleo.


De acuerdo con Múnera, si los republicanos pierden el control de una o ambas cámaras del Congreso, Trump continuará en la Presidencia, pero tendría mayores dificultades para impulsar reformas, negociar presupuestos y sacar adelante su agenda.


Además, se encontraría con un legislativo con más posibilidades de investigar y ejercer control político sobre su administración.


El analista también señala un factor que suele aparecer en las elecciones de medio término: el desgaste de gobernar. Una cosa es construir un discurso durante una campaña y otra responder por las decisiones y los resultados cuando se está en el poder. Por eso, esta jornada también permitirá medir cuánto respaldo conserva Trump y qué tanto ha crecido la inconformidad con su gestión.


Una mirada puesta también en 2028

La disputa no termina con la definición de las mayorías legislativas. Según el politólogo, el resultado también puede influir en el panorama político de cara a las elecciones presidenciales de 2028.


Una derrota republicana podría abrir discusiones internas sobre el liderazgo de Trump y su sucesión, mientras que una recuperación demócrata fortalecería a la oposición y le permitiría proyectar nuevos liderazgos.


En ese sentido, Múnera considera que Estados Unidos enfrenta una elección que puede modificar sustancialmente las condiciones de gobernabilidad del país.


El resultado, evidentemente, no determinará quién ocupa la Casa Blanca durante los próximos dos años, pero sí puede cambiar el margen de acción del mandatario y la capacidad de su partido para respaldarlo desde el Congreso.


Porque, como lo plantea el analista, en política no basta con ganar la Presidencia. También hay que construir las condiciones para gobernar. Y eso es precisamente lo que está en juego para Donald Trump en estas elecciones.



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