EN FOTOS | Así es jugar en la cancha de Medellín que está "llena de huecos"; no se sabe dónde terminará el balón
El deterioro de la cancha sintética El Raizal, en Manrique, preocupa a entrenadores, clubes y habitantes del sector. Las condiciones del terreno, denuncian, representan un riesgo para los deportistas.

El mal estado de la cancha sintética El Raizal, en Manrique, preocupa a los clubes deportivos y habitantes del sector. Fotos: Teleantioquia y cortesía
Cuando el silbato suena y el balón empieza a correr en la cancha sintética El Raizal, de Manrique, ninguno de los jugadores sabe a dónde terminará el esférico.
Y es que el escenario deportivo, más que una cancha, parece una colcha de retazos donde, además del evidente deterioro, quienes juegan o entrenan allí están arriesgando su integridad, pues, con el paso de los años y la falta de mantenimiento, se convirtió en un terreno de sorpresas en el que cualquier cosa puede pasar.
Es la manera en que se juega al fútbol en esa cancha: entre la pelota y el miedo, entre el gol y una lesión que puede llegar en cualquier momento.
Así lo sostiene Víctor Castaño, coordinador deportivo del Semillero Manrique. Dice que de la misma forma que ha visto crecer a los jóvenes del barrio, entre pases y regates, lo ha hecho con las grietas del terreno, esas que hoy tienen en vilo a diez clubes que comparten la misma angustia.
Cada entrenamiento se vive, según él, con un ojo puesto en el balón y otro en el piso, calculando que el próximo paso no termine en una caída.
La preocupación de Castaño va mucho más allá. Habla de lo que significa el espacio para la comunidad, de "esos muchachos que antes pasaban las tardes frente a una pantalla o parados en una esquina y que encontraron en el fútbol una rutina distinta".
"El temor de los padres se siente. Temen que se lesionen un tobillo, que se caigan en algún hueco. Es toda una incertidumbre", expresa.

Las reparaciones han llegado, pero, según dice, a cuentagotas. Dos intervenciones puntuales han intentado tapar los huecos, parches que los mismos clubes han gestionado con lo poco que tienen a la mano, porque los materiales que exige una obra de ese tamaño superan, por mucho, la capacidad de un grupo de entrenadores empeñados en mantener el espacio. Sin embargo, la historia se sigue repitiendo.
Piden intervención urgente para cancha de Medellín que está llena de huecos
Lidia Patricia Sepúlveda, representante de la Junta de Acción Comunal El Raizal, aseguró que se ha solicitado la intervención del lugar en muchas ocasiones, por lo que pidió que las entidades competentes asuman la responsabilidad.

Indicó que el problema viene desde la administración del exalcalde Daniel Quintero, quien la habría entregado; sin embargo, dice, alguien tiene que asumir la responsabilidad porque el escenario lo requiere la comunidad.
"Cuando vienen otros equipos a jugar deciden no hacerlo y se van, eso ya habla del mal estado en que se encuentra", comenta.

Tanto Castaño como Sepúlveda le pidieron al alcalde Federico Gutiérrez que sume la cancha a los más de 400 escenarios deportivos que se han intervenido y recuperado en la ciudad, porque, pese a su estado, allí todavía confluyen la recreación, el deporte, el encuentro familiar y la posibilidad de arrancarle a la calle y a la delincuencia a gran cantidad de niños y jóvenes.
Mientras tanto, la pelota seguirá rebotando al ritmo de los baches, esperando que pronto vuelva a rodar como debe hacerlo.