El "puente de los infiernos" en Urrao está a punto de colapsar: 2.000 familias están en riesgo y quedarían sin cómo pasar el río
El "puente de los Infiernos", en Urrao, será reemplazado por una nueva estructura metálica, que facilitará el paso peatonal y mular para más de 2.000 familias, con entrega prevista para el primer trimestre del próximo año.

De esta manera deben cruzar habitantes y animales por el "puente de los infiernos".
Cuatro horas en carro y 3 caminando necesitan los habitantes de Urrao para llegar desde el casco urbano hasta el denominado paso elevado al que los lugareños llaman "puente de los Infiernos”, ubicado en la vereda Cruces. Este lugar, rodeado de selva, recibió su nombre debido a la dificultad del terreno y al estado deteriorado de la estructura.
El puente conecta a unas 2.000 familias indígenas y campesinas, que dependen de él para movilizarse y transportar mercancía, ganado y mulas.
Sulenny Mecha, residente de la vereda Cruces, advierte que cruzar la estructura representa un riesgo constante, ya que "parece que podría colapsar en cualquier momento".
El deterioro del puente ha causado pérdidas materiales significativas para los habitantes. Hasta ahora no existe otra conexión que sirva de alternativa en la zona.

Se construirá una nueva estructura para reemplazar el "puente de los infiernos" en Urrao
Esta situación cambiará gracias a la construcción de una nueva estructura que reemplazará el puente actual. La obra estará a cargo de la Fundación Puentes de la Esperanza, con apoyo de Berta Martínez y Fraternidad, y permitirá el paso peatonal y mular con seguridad.
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El alcalde de Urrao, Nilson Barrera, destacó que la obra beneficiará directamente a 7 comunidades de la vereda Cruces. Añadió que mejorará la conectividad y la calidad de vida de los habitantes.
Carlos Andrés Barrera, director de la Fundación Puentes de la Esperanza, explicó que la construcción implicará un reto logístico para trasladar todo el material, desarmar el puente antiguo y montar el nuevo, que será completamente metálico.
Se prevé entregar la obra en el primer trimestre del próximo año. Durante ese proceso, las comunidades participarán en la evaluación de la posibilidad de cambiar el nombre del "puente de los infiernos" al "puente de la esperanza", un gesto simbólico que representa el progreso y la resiliencia de la región.
La construcción del puente también será un paso clave para la ejecución de otros proyectos en la zona, incluyendo la construcción de una nueva escuela con el apoyo de la Gobernación de Antioquia. Esto permitirá garantizar acceso a educación segura y de calidad para los niños de la vereda Cruces.