¿El presunto feminicida de Kelly Echeverry se entregó a las autoridades? Esto pide la Asociación de Mujeres de Anorí tras el crimen de la joven
Las autoridades confirmaron que el hombre señalado de asesinar a Kelly Echeverry en Anorí se entregó voluntariamente.

En la imagen general momento del cortejo fúnebre donde le daban el último adiós a Kelly Echeverry, en detalle la imagen distoricionada del sospechoso.
Las autoridades confirmaron que el supuesto feminicida de Kelly Echeverry se entregó en Anorí, la joven de 25 años atacada con arma blanca en vía pública en el municipio, el sospechoso quedó a disposición de las autoridades judiciales.
La entrega se produjo días después del crimen que conmocionó al nordeste antioqueño y que generó rechazo social por la forma en la que ocurrieron los hechos, registrados en videos que hoy hacen parte de la investigación.
El Brigadier General Óscar Mauricio Rico Guzmán, Comandante Departamento de Policía Antioquia, confirmó que el hombre se entregó y fue cobijado con medida intramural por un juez de la República.
La Asociación Municipal de Mujeres Anorienses (Ammuman) expresó un rechazo contundente al asesinato de Kelly y a toda forma de violencia contra las mujeres.
La organización enfatizó que “no existe el crimen pasional”, al señalar que ningún sentimiento justifica el control, la humillación ni el asesinato de una mujer.
En su pronunciamiento, Ammuman insistió en que este tipo de hechos deben nombrarse como lo que son: violencias basadas en género.
Ammuman también alertó sobre la normalización del miedo y la indiferencia social, especialmente cuando testigos no intervienen o no auxilian a una víctima durante una agresión.
“Cuando nadie interviene, la violencia se siente autorizada y la víctima queda sola. Cada mirada que no se transforma en acción refuerza la idea de que la vida de una mujer no es urgente”, señaló la organización.
¿Qué piden los colectivos de mujeres, tras conocer que el supuesto feminicida de Kelly Echeverry se entregó en Anorí?
El colectivo agregó que el silencio colectivo no es casual y se sostiene en el miedo, el acostumbramiento y una cultura que evita involucrarse.
“Romper esa lógica es una responsabilidad ética y comunitaria. Frente a la violencia, actuar puede salvar una vida; callar también mata”, concluyeron.
Durante el sepelio de Kelly Echeverry, realizado en medio de expresiones de tristeza e indignación, familiares, amigos y habitantes de Anorí elevaron un llamado unánime a las autoridades para que el crimen no quede en la impunidad y se garantice una investigación rigurosa.
Las autoridades continúan con el proceso judicial para esclarecer plenamente los hechos y definir la responsabilidad penal del hombre que hoy se encuentra bajo custodia.