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El drama de un profesor de Ituango que ha padecido, en carne propia, el "fracaso" del sistema de salud que Petro le dejó a los docentes

Por las deudas del Fomag el hospital de Ituango ya no le presta los servicios de salud a los docentes ni sus familias. Solo los atienden si es una urgencia.

Los maestros le solicitaron a Adida que programe un cese de actividades para protestar contra el Fomag. Fotos: Archivo

Los maestros le solicitaron a Adida que programe un cese de actividades para protestar contra el Fomag. Fotos: Archivo

Ramiro ha padecido en carne propia lo que él llama el "fracaso" del Fomag, el sistema de salud que, según afirma, el presidente Gustavo Petro les impuso a los docentes.


Ese no es su verdadero nombre. Lo oculta porque, según él, su relato le puede traer consecuencias. Todo inició hace tres años, en medio de las reformas a la salud que proponía el hoy gobierno saliente.


Como el Congreso de la República no le dio el aval, el Ministerio de Salud empezó a hacer modificaciones sobre los sectores en los que tenía competencia. Los primeros afectados fueron los docentes, con los cambios que sufrió el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag).


El modelo fue adoptado mediante el Acuerdo 03 de 2024 del Consejo Directivo del Fomag, en el que participan representantes del Gobierno nacional y dos representantes del magisterio designados por Fecode.


En ese mismo tiempo, Ramiro empezó a sentir fuertes dolores en la espalda y en las costillas. Lo primero por lo que tuvo que pelear fue por la autorización de exámenes diagnósticos de alto costo. Cuando por fin los consiguió, usando vías legales, comenzó otro calvario.


Tras ser diagnosticado con poliartrosis, una enfermedad degenerativa que limita ciertas funciones, inició el trámite ante Medicina Laboral para que lo trasladaran de la escuela rural donde trabajaba y a la que debía llegar tras recorrer una hora y media en moto por una carretera destapada, trayecto que le producía fuertes dolores.


La sorpresa fue que aparecía registrado en Liborina y la respuesta que le dieron fue que tenía que ir hasta ese municipio para realizar el trámite. Después de que las autoridades se enteraron de que el error era masivo, habilitaron un call center para gestionar el cambio de municipio. Finalmente, lo logró.


Cuando creía que todo estaba solucionado se encontró con la negativa al cambio de sede y comenzó la novela de las tutelas. Tuvo que interponer una tutela para lograr que lo cambiaran de colegio. Luego otra para que le entregaran los medicamentos y una más para poder asistir, cada tres meses, a las citas médicas.


Todos esos trámites se hacen a través de Fiduprevisora, entidad encargada de administrar los recursos del Fomag. Esta los aprueba y la Cooperativa de Hospitales de Antioquia (Cohan) se encarga de suministrar los medicamentos.


"Siempre es una pelea con ellos. Me tocó instaurar otra tutela para mi atención y para la entrega de medicamentos", aseguró.


El cierre de servicios generales en el hospital de Ituango

Pero lo peor aún no había pasado. A principios de julio, su hija de dos años se enfermó. Tenía tos y fiebre. Como cualquier padre preocupado, la llevó al Hospital San Juan de Dios de Ituango. Allá le dijeron que no la podían atender. La razón que le dieron es que el Fomag no les había pagado desde hacía meses.


"Tuve que pagar la cita médica con mi dinero. Al igual que los rayos X, la lectura del examen y los medicamentos, fueron casi 500.000 pesos", recordó.


El diagnóstico fue que la niña padecía asma y que durante muchos años tendría que recibir tratamiento con medicamentos.


"Ahí fue cuando dije que no podía seguir asumiendo estos costos y fue así como volví a poner otra tutela", dijo.



Lo vivido, según él, le deja claro que el cambio en el sistema de salud para los docentes implementado durante el gobierno saliente los dejó en "cuidados intensivos".


Le piden a Adida que programe un paro de profesores para protestar contra el sistema de salud que les dejó Petro

Julián David Ruiz Uribe, docente y delegado de Adida en Ituango, denunció que desde el 6 de julio el Hospital San Juan de Dios suspendió los servicios no urgentes a los afiliados del Fomag por falta de pago del modelo de salud del magisterio.


Pese a derechos de petición, PQR ante varias entidades nacionales y acciones de tutela —que reconocieron la vulneración del derecho a la salud en dos casos puntuales—, la situación se agravó. Esto porque 46 hospitales de Antioquia suspenderán, desde el 1 de agosto, los servicios ambulatorios a los docentes, extendiendo el problema a todo el departamento.


Ante este panorama, la subdirectiva de Adida en Ituango pidió a la Junta Directiva Central del sindicato el aval para un cese de actividades, asumiendo el riesgo de posibles descuentos salariales.


Ruiz Uribe insistió en que la medida responde al agotamiento de las vías institucionales e hizo un llamado al magisterio para entender que la crisis ya no es solo de Ituango, sino de miles de docentes en Antioquia.


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