EE. UU. e Irán avanzan en negociaciones sin diálogo directo y con profundas diferencias. ¿Qué dicen?
Delegaciones se reúnen este sábado por separado en Pakistán mientras persisten tensiones por la guerra en Líbano.

Negociaciones entre Estados Unidos e Irán avanzan en Pakistán. Foto: Pakistan's Prime Minister Office/AFP.
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán avanzan con cautela en Pakistán este sábado 11 de abril, aunque sin encuentros directos entre ambas delegaciones y con profundas diferencias sobre los puntos clave del conflicto, según reportó Associated Press.
Delegaciones encabezadas por el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, sostuvieron reuniones por separado con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif.
Hasta el momento, no se han confirmado contactos directos entre Washington y Teherán.
Persisten diferencias clave en propuestas de paz
Las negociaciones se desarrollan en medio de un alto el fuego debilitado y enfrentamientos en Líbano, lo que complica los avances diplomáticos.
Irán insiste en condiciones como el levantamiento de sanciones, garantías de no agresión y control sobre el estrecho de Ormuz. Por su parte, Estados Unidos plantea restricciones al programa nuclear iraní y la reapertura de esta vía estratégica para el comercio energético mundial.
Además, Teherán ha dejado claro que algunas de sus propuestas son “líneas rojas”, lo que refleja el amplio margen de desacuerdo entre ambas partes.
Conflicto en Líbano y presión internacional afectan el diálogo
Mientras avanzan las conversaciones, Israel continúa sus ataques en Líbano, situación que Irán había condicionado para avanzar en las negociaciones. Solo el sábado, ataques israelíes dejaron al menos tres personas muertas en ese país.
El conflicto ha tenido un alto costo humano y económico, con miles de víctimas en la región y un impacto directo en los mercados energéticos, especialmente por las restricciones en el estrecho de Ormuz, por donde transita gran parte del petróleo mundial.
Aunque hay señales de diálogo, el panorama sigue marcado por la desconfianza y la incertidumbre sobre posibles acuerdos.