Desde rusos hasta saudíes: las nacionalidades de los extranjeros que terminaron como habitantes de calle en Medellín
Durante 2026, la Alcaldía ha atendido a 740 extranjeros de 16 países. Entre ellos aparecen ciudadanos de Rusia, Turquía, Suiza y Arabia Saudita.

En lo corrido de 2026, los equipos de la Secretaría de Inclusión Social y Familia han identificado y atendido a 740 extranjeros en situación de calle. Foto: cortesía
Un ciudadano ruso, uno suizo o uno de Arabia Saudita no son precisamente las personas que alguien esperaría encontrar entre los habitantes de calle en Medellín. Sin embargo, estas nacionalidades aparecen en los registros de atención de la Alcaldía, junto con otras procedentes de Europa, Asia y América.
En lo corrido de 2026, los equipos de la Secretaría de Inclusión Social y Familia han identificado y atendido a 740 extranjeros en situación de calle, provenientes de 16 países. Entre ellos figuran también ciudadanos de Turquía, Francia, Canadá y Estados Unidos.
Lo particular del registro no es solamente la diversidad de nacionalidades, sino que Medellín atiende una problemática que también involucra a personas llegadas de lugares muy distantes.
Aunque la mayor proporción corresponde a ciudadanos venezolanos, con 687 personas, equivalentes al 92,8 %, el informe también registra 19 ecuatorianos, siete estadounidenses, cinco peruanos y cuatro brasileños.

A ellos se suman 18 ciudadanos de otros 11 países, entre los que aparecen Rusia, Suiza, Arabia Saudita, Turquía, España, Cuba, Argentina, República Dominicana, Canadá, Francia y Chile.
Pero los extranjeros no son los únicos que llegan. Durante las intervenciones también se han identificado personas provenientes de Bogotá, Cali, Barranquilla y diferentes municipios del Valle de Aburrá.
Según la administración distrital, el clima, la actividad económica y la condición de Medellín como capital regional son factores que pueden influir en la movilidad de esta población.
Salir de la calle, el desafío más difícil
La presencia de personas provenientes de tantos lugares plantea otro interrogante. ¿Qué ocurre después de que las autoridades las identifican?
Durante la actual administración, 1.969 personas han participado en procesos de resocialización que pueden durar hasta 12 meses y que incluyen atención en salud, educación, acompañamiento psicosocial y preparación para acceder al mercado laboral.

También se han adelantado más de 460 gestiones de empleabilidad y emprendimiento, mientras que cerca de 500 personas han regresado con sus familias a sus ciudades o países de origen mediante programas de retorno humanitario.
Sin embargo, estas cifras no permiten establecer cuántas personas han logrado abandonar definitivamente la calle, pues participar en un proceso de resocialización no equivale necesariamente a completarlo.
A esto se suma una condición fundamental. La atención es voluntaria. La Corte Constitucional ha protegido la autonomía de los habitantes de calle, por lo que las autoridades no pueden obligarlos a ingresar a los programas por el solo hecho de vivir en el espacio público.

Por esta razón, Medellín mantiene equipos de intervención las 24 horas, con servicios de alimentación, aseo, atención médica y acompañamiento psicosocial.
Las acciones también incluyen intervenciones conjuntas con las dependencias de Seguridad, Espacio Público y Medio Ambiente en los sectores donde se concentra esta población.
La administración distrital insiste en que la ciudadanía evite entregar dinero directamente en la calle y utilice los canales institucionales para ofrecer ayuda, bajo el argumento de que la limosna puede prolongar la permanencia en estos espacios.