Déficit fiscal, inflación, deuda pública y tasas de interés: estos son algunos de los retos económicos que deberá asumir el Congreso que se elige el 8 de marzo
El Congreso enfrentará un escenario económico complejo: déficit fiscal cercano al 5 %, deuda del 60 % del PIB, desaceleración del consumo e inflación persistente.

Retos económicos del Congreso 2026 en Colombia
La economía colombiana es uno de los retos del Congreso que se elige este 8 de marzo.
El país inicia el 2026 con desaceleración del crecimiento, presión inflacionaria y un déficit fiscal cercano al 5 %, factores que obligan a debatir reformas estructurales para recuperar estabilidad y la confianza.
El nuevo Congreso deberá asumir decisiones claves sobre sostenibilidad fiscal, reforma tributaria estructural e incentivos a la producción.
También tendrá que impulsar medidas que reactiven el empleo formal sin poner en riesgo las finanzas públicas.
El docente de economía de la Universidad Pontificia Bolivariana, Iván de Jesús Montoya Gómez, resume el desafío en una meta concreta: impulsar el crecimiento con menor deuda y mayor productividad, sin afectar la estabilidad macroeconómica.
El Congreso deberá traducir esa meta en normas viables y responsables.
Déficit fiscal, inflación, deuda pública y tasas de interés: prioridades del nuevo Congreso
La deuda bruta del Gobierno Nacional ronda el 60 % del PIB, mientras el déficit fiscal mantiene bajo vigilancia a los mercados. Este panorama reduce el margen de maniobra y exige decisiones técnicas.
Montoya insiste en que el debate no puede centrarse en ideologías.
El Congreso debe cumplir la regla fiscal y ajustar el gasto a los ingresos reales, condición indispensable para recuperar credibilidad y preparar la economía para un crecimiento sostenido de largo plazo.
La inflación continúa como factor de riesgo. Las tasas de interés podrían no contener nuevas presiones sobre los precios, lo que afecta consumo, crédito e inversión. Esta combinación debilita el gasto de los hogares y limita la expansión empresarial.
El Congreso 2026 enfrentará entonces un reto doble: ordenar las finanzas públicas y estimular el crecimiento. Las decisiones que adopte definirán la estabilidad económica del país en los próximos años.