De cada 10 usuarios de las EPS intervenidas que buscan atención en Antioquia, solo 2 la reciben: se agudiza la crisis de la salud en el departamento
En el departamento, más de 510 pacientes siguen sin ser remitidos a otras instituciones o niveles de atención, de estos, 192 pertenecen a la Nueva EPS.

Más de 3 millones de usuarios de EPS intervenidas por el Gobierno Nacional viven un verdadero calvario para acceder a los servicios de salud. Foto: Cortesía
La crisis de la Nueva EPS en Antioquia se agrava. La Secretaría de Salud advirtió que durante 2024, año en que se ordenó la intervención del gobierno Petro, la entidad registró un cumplimiento cercano al 60 %.
Sin embargo, ese indicador descendió de forma drástica hasta el 20 % en el último año, lo que refleja un deterioro sostenido en la atención a los usuarios en el departamento.
La situación, según las autoridades de salud del departamento, es crítica. De cada 10 pacientes en Antioquia, hace dos años seis lograban recibir atención, pero ahora solo dos acceden a los servicios.
Este panorama evidencia las dificultades en el sistema y aumenta la preocupación por la garantía del derecho a la salud en la región.
Diego Villa Valderrama, secretario (e) de Salud, explicó que las fallas en el acceso a los servicios de salud se reflejan en varios frentes.
En el departamento, más de 510 pacientes siguen sin ser remitidos a otras instituciones o niveles de atención, y de ese total, 192 pertenecen a la Nueva EPS.
Además, la cobertura para la entrega de medicamentos resulta limitada. Actualmente, la Nueva EPS solo cuenta con contratos activos en 20 de los 125 municipios de Antioquia. Esto restringe el acceso oportuno a tratamientos para miles de afiliados.
La crisis de la salud también afecta el bolsillo de los usuarios en Antioquia
Este escenario, según el funcionario, no solo impacta la salud de los usuarios, sino también sus finanzas. Muchos afiliados deben asumir de su propio bolsillo el costo de medicamentos, consultas y procedimientos.

Para 2026, una persona que recibe un salario mínimo podría destinar cerca de $ 800.000 al año en estos gastos, además de su cotización obligatoria al sistema.
La advertencia de la Gobernación surge en medio de un escenario de alta incertidumbre por la creciente congestión en las salas de urgencias de varios hospitales del Valle de Aburrá y otras zonas de Antioquia.
Esta situación llevó a la Alcaldía de Medellín a declarar la emergencia hospitalaria ante la presión sobre la red de atención.
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, aseguró que las áreas de Urgencias de la ciudad están por encima del 100 %, llegando incluso a niveles del 191 % en el Hospital La María.