Copetran habló de ‘Maxi’, el perrito que murió en maletero de uno de sus buses; familia se queja de la "tardía y escueta" respuesta
El conductor del bus 12202 de Copetran, que cubría la ruta Maicao-Medellín, no permitió que la mascota viajara en la cabina de pasajeros y obligó a sus dueños a meterlo en la bodega del bus donde murió.

La empresa Copetran aseguró que abrió una investigación para determinar las responsabilidades de la muerte de 'Maxi', el perrito al que obligaron a viajar en el maletero de uno de sus buses. Foto: Cortesía
Tuvieron que pasar cinco días y las publicaciones en diferentes medios de comunicación para que la Cooperativa Santandereana de Transportadores Limitada (Copetran) se pronunciara, por primera vez, sobre el caso de ‘Maxi’, el perrito de raza pekinés que murió en el maletero de un bus de esa empresa luego de que el conductor no permitiera que viajara con sus dueños en la cabina de pasajeros.
“Este suceso no define nuestros valores corporativos, nuestra política de viaje con mascotas es clara y firme, rechazamos rotundamente este tipo de situaciones. Con el fin de esclarecer lo sucedido se abrió una investigación y se tomarán las medidas correspondientes”, indicó la empresa en un comunicado de prensa publicado en sus redes sociales.
Añadieron que están revisando y fortaleciendo sus protocolos con su personal para que “hechos como este no vuelvan a suceder en el futuro”
“Nos tomamos muy en serio la seguridad y el bienestar de todos nuestros pasajeros, incluyendo a las mascotas que viajan con sus dueños, y compartimos la tristeza que este hecho ha generado”, indicaron.
Copetran se comunicó con la familia y la respuesta les dejó un sinsabor
Darwin Gutiérrez, propietario de ‘Maxi’, aseguró que este miércoles 23 de julio recibió una comunicación de la empresa de transporte.
Se identificaron como del área de Servicio al Cliente donde le aseguraron que ya iniciaron una investigación frente a lo sucedido.
“Nosotros desde la empresa estamos generando todo el proceso de investigación sobre esta lamentable situación y asimismo quisiéramos ofrecer nuestra ayuda profesional para estar al lado de ustedes en este momento tan difícil”, les escribieron en un mensaje.
En el mismo les preguntaban que por qué no habían dado a conocer el caso a la línea de Atención al Cliente, a lo que Darwin contesto que lo trataron de hacer al arribo a Medellín (el 20 de julio), aún con el cadáver del “peludito” en sus manos.
“Allá nos dijeron que teníamos que llamar. Por eso yo les contesté que revisaran las cámaras de seguridad porque nosotros sí denunciamos el caso pero nadie nos dio solución", agregó.
Cronología de la muerte de Maxi
El 19 de julio, la familia volvía de un viaje de vacaciones que tuvieron a Maicao. Su destino era Medellín. Compraron sus tiquetes en la empresa Copetran.
Como en la ida no tuvieron problemas para viajar con 'Maxi' en la cabina de pasajeros, decidieron regresarse en uno de sus buses.
Pero la sorpresa fue cuando el conductor del vehículo de placas TTX-384 les dijo que el perrito "debía viajar en la bodega que no podía ir en la cabina de pasajeros".

Aunque la familia se negó, el transportador insistió que allí habían viajado muchas mascotas que "él sabía lo que hacía".
Por ello confiaron en la palabra del conductor, pero horas después Maxi murió en el municipio de San Juan del Cesar (Guajira) donde un médico veterinario lo atendió y diagnosticó que la causa de su muerte pudo ser un paro cardiorrespiratorio debido a las condiciones en las que viajó.
El 20 de julio la familia llegó a Medellín con el cuerpo de su mascota y, según denuncian, el conductor les dio dinero a cambio de no denunciar el caso. Con esa plata cremaron al perrito y le construyeron un altar.
Sin embargo, asegura Darwin, hicieron público el caso no por querer alguna indemnización, sino que para que la empresa de transporte tome cartas en el asunto.