Así funcionará la primera fase del plan de choque en salud en Colombia anunciado por Abelardo De La Espriella
Con más de 1,06 millones de usuarios identificados con atenciones pendientes, el Gobierno pondrá en marcha una primera fase enfocada en pacientes con cáncer, VIH, enfermedades huérfanas y otras condiciones de alto riesgo.

El plan propuesto por el presidente Abelardo De La Espriella tendrá alcance nacional y cubrirá los 32 departamentos del país. Foto: cortesía Presidencia
El Gobierno Nacional prepara el inicio de la primera fase del plan de choque en salud anunciado por el presidente Abelardo De La Espriella, una medida extraordinaria con la que busca destrabar miles de atenciones médicas represadas en todo el país.
La estrategia apunta a resolver retrasos que afectan a más de un millón de usuarios del sistema de salud, especialmente en la entrega de medicamentos, procedimientos quirúrgicos, exámenes diagnósticos y consultas pendientes. La implementación comenzaría antes de finalizar septiembre de 2026.
La decisión surge en medio del aumento de las reclamaciones de los usuarios. Entre enero y julio de este año, la Superintendencia Nacional de Salud recibió 1.220.142 peticiones, quejas y reclamos. De acuerdo con los registros oficiales, el 92 % de los casos estuvo relacionado con dificultades para acceder a servicios y tecnologías indispensables para la continuidad de los tratamientos.
El Ministerio de Salud identificó a 1.069.196 personas que esperan algún tipo de atención. El plan tendrá alcance nacional y cubrirá los 32 departamentos del país.
La primera etapa se concentrará en los usuarios con mayor riesgo clínico. Para definir este grupo, el Ministerio de Salud trabaja junto con sociedades científicas, expertos y la Cuenta de Alto Costo.
Entre los pacientes priorizados se encuentran las personas con cáncer, VIH, enfermedades huérfanas, antecedentes de trasplantes, patologías neurodegenerativas y diabetes insulinodependiente. También ingresarán a esta fase quienes presentan alta probabilidad de hospitalización por insuficiencia cardíaca. También por enfermedad renal crónica, Epoc o asma, así como mujeres gestantes que requieren tratamientos fundamentales para el desarrollo del embarazo.
Una vez se atienda esta población, el Gobierno avanzará hacia una segunda fase enfocada en pacientes con riesgo de sufrir eventos agudos o requerir hospitalización. Posteriormente, una tercera etapa abordará los casos relacionados con medicamentos, citas médicas y procedimientos pendientes que no impliquen riesgo inmediato para la vida.
Qué pasará con las EPS y la atención en salud
El Gobierno aclaró que el plan de choque tendrá carácter temporal y no reemplazará las responsabilidades que la ley asigna a las EPS. La obligación de garantizar una atención continua y oportuna seguirá en cabeza de las aseguradoras. Mientras tanto, el Ministerio de Salud y la Superintendencia Nacional de Salud mantendrán las labores de vigilancia y control.
En paralelo, algunas regiones avanzan con medidas para fortalecer la capacidad de respuesta de sus hospitales. En Antioquia, por ejemplo, la administración departamental reportó inversiones por $44.000 millones en la red pública hospitalaria desde 2022. De ese monto, $245.000 millones corresponden a recursos ejecutados durante la actual administración para mejorar infraestructura, adquirir equipos médicos y fortalecer la gestión institucional.
Sobre el panorama de salud en Antioquia
En su momento, la secretaria de Salud de Antioquia, Alma Solano, también destacó la creación de un fondo especial de $320.000 millones a través del Idea para apoyar las finanzas de los hospitales públicos. Según la funcionaria, estos recursos han contribuido a mejorar la infraestructura hospitalaria, sanear obligaciones financieras y ponerse al día con salarios atrasados del personal médico y asistencial.
Con esta estrategia, el Gobierno Nacional espera reducir el represamiento de servicios que se ha acumulado durante los últimos meses y agilizar la atención de los pacientes con mayores necesidades en el sistema de salud.