Un espectáculo natural que solo florece cada 70 años: así luce la palmera que atrae a científicos y viajeros del mundo
Este palmera florece una sola vez en 70 años y muere después. En Río, su ciclo único atrae a científicos y curiosos. Conoce dónde verla.

Foto: Pilar Olivares- Rio de Janeiro secreto
La palmera talipot, es una especie que florece una sola vez en la vida, normalmente entre 50 y 70 años después de su siembra, y que luego muere de manera inevitable.
Este fenómeno, además de poco común, ha despertado la atención de científicos, residentes y visitantes, quienes se acercan para observar cómo la copa de estas palmeras se tiñe de amarillo mientras despliega millones de flores. Aunque la escena parece capricho tropical, es en realidad la fase final de un ciclo biológico casi irrepetible.
Una especie gigante que florece una sola vez
La palmera talipot, cuyo nombre científico es Corypha umbraculifera, procede del sur de India y Sri Lanka, y en condiciones adecuadas puede alcanzar los 30 metros de altura, convirtiéndose en una de las palmeras más grandes del mundo.
Lo que más sorprende de esta especie es su capacidad para producir hasta 25 millones de flores en un solo ciclo reproductivo, un evento que requiere décadas de acumulación de energía. Tras la floración, inicia un proceso natural de senescencia: pierde sus hojas, deja de crecer y muere aproximadamente un año después.
Esta característica la convierte en una especie rara incluso dentro del paisaje tropical carioca.
La palmera que Burle Marx trajo a Río y hoy florece al mismo tiempo
Pocas personas saben que el reconocido paisajista Roberto Burle Marx introdujo estas palmeras a Brasil al incluirlas en el diseño del Aterro do Flamengo en la década de 1960.Desde entonces, distintos jardines y espacios vinculados a su obra, como el Sítio Burle Marx y varias áreas del Jardín Botánico de Río de Janeiro, comenzaron a plantar la especie.
Las palmeras que florecen hoy tienen cerca de seis décadas de vida, lo que coincide con el periodo habitual de floración para esta especie. Los investigadores estiman que las plantadas en el Jardín Botánico tienen la misma edad que las del Aterro, razón por la cual atraviesan simultáneamente este ciclo excepcional. Las que se encuentran en el Sítio Burle Marx aún no han comenzado su proceso reproductivo.
Para la ciudad, la floración simultánea no solo representa un atractivo visual, sino también un momento clave para la investigación botánica y la conservación.
La palmera que protagoniza un fenómeno natural que atrae a visitantes y científicos
Durante las últimas semanas, las copas amarillentas de las talipot se han convertido en punto de encuentro para fotógrafos, curiosos y amantes de la naturaleza.
Los expertos han aprovechado el ciclo para estudiar el comportamiento reproductivo de la especie y evaluar estrategias de conservación. Entre sus planes está la producción de nuevos plantones a partir de los frutos, con el objetivo de reintroducir esta palmera en plazas y espacios públicos de Río de Janeiro.
La iniciativa busca que futuras generaciones también tengan la oportunidad de observar este fenómeno, especialmente en un contexto donde la disponibilidad de especies gigantes y longevas se reduce debido a la presión urbana.
Los puntos donde pueden verse actualmente son:
- Aterro do Flamengo, donde fueron plantadas directamente por Burle Marx.
- Jardín Botánico de Río de Janeiro, que preserva ejemplares de la misma generación.
Ambos lugares se han convertido en escenarios privilegiados para contemplar esta especie que combina imponencia, longevidad y un final tan espectacular como definitivo.
La palmera talipot continuará siendo objeto de estudios y fotografías mientras completa su ciclo. Después, un nuevo capítulo se abrirá con los plantones que el Jardín Botánico espera cultivar, asegurando que la historia de esta especie siga viva aun cuando sus gigantes actuales desaparezcan del paisaje.