"Tenía los bigotes cortados y estaba solo": así fue el rescate de un ocelote cachorro en Vichada
La historia del ocelote en Vichada revela cómo la unión entre comunidad, instituciones y conciencia puede cambiar el destino de una especie.

Fotos: Minambientecol
Un cachorro de ocelote (Leopardus pardalis) quedó solo en una zona rural de Cumaribo, Vichada, sin señales de su madre y con los bigotes cortados, lo que indica una posible manipulación humana.
Una comunidad indígena y una familia campesina decidieron intervenir para protegerlo. Lo cuidaron, lo alimentaron y contactaron a las autoridades ambientales para que iniciaran su recuperación.
Comunidades que actúan y salvan vidas
El hallazgo del ocelote ocurrió en la inspección de Santa Rita, una zona boscosa de difícil acceso en Cumaribo. Una comunidad indígena encontró al felino en aparente estado de abandono.
En lugar de intentar domesticarlo o venderlo, decidió entregarlo a una familia campesina del sector.
Los campesinos alimentaron al cachorro con leche y pechuga de pollo para mantenerlo estable mientras buscaban ayuda. También evitaron exponerlo a personas para no generar dependencia.
Corporinoquía, con apoyo del Ejército Nacional, logró trasladar al felino desde esta región remota hasta Yopal, Casanare, donde profesionales especializados hoy se encargan de su rehabilitación.
El presidente de la Junta de Acción Comunal contactó a la sede local de Corporinoquía en La Primavera, facilitando así la entrega del animal en buenas condiciones.
La entidad ambiental resaltó que este tipo de acciones reflejan el impacto de los talleres y campañas de sensibilización ambiental que han desarrollado en la región.
Gracias a este trabajo pedagógico, muchas personas han dejado de ver a los animales silvestres como mascotas o amenazas, y ahora los reconocen como parte vital de los ecosistemas.
Ejército Nacional facilitó el rescate aéreo
Por tratarse de una zona de difícil acceso, Corporinoquía solicitó apoyo logístico al Ejército Nacional. El Batallón de Infantería Motorizada No. 43 “Efraín Rojas Acevedo” asumió la operación y movilizó un helicóptero hasta Santa Rita.
Los soldados trasladaron al felino hasta el casco urbano de Cumaribo, siguiendo todas las recomendaciones técnicas entregadas por los especialistas en fauna.
Desde allí, el equipo lo llevó por vía terrestre hasta Yopal, donde lo recibió el personal del Hogar de Paso de Fauna Silvestre de Corporinoquía, ubicado en el Cantón Militar de Manare.
Recuperación con miras a una futura liberación
Actualmente, el ocelote recibe atención veterinaria, seguimiento comportamental y cuidados especiales que buscan preparar su reinserción en un entorno natural. Los especialistas trabajan para que el animal recupere sus habilidades instintivas, como la caza y el reconocimiento de amenazas.
Corporinoquía también implementa estrategias para evitar que el felino se habitúe al contacto humano, ya que esto podría poner en riesgo su supervivencia cuando regrese al bosque.
El objetivo final consiste en liberarlo en un hábitat adecuado, donde pueda desenvolverse de manera independiente y cumplir su rol ecológico como especie nativa del oriente colombiano.