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Murciélagos, sapos y lechuzas: los héroes ocultos del ecosistema que Halloween convirtió en villanos

En Halloween, Corantioquia invita a proteger murciélagos, lechuzas y sapos, especies vitales que aún sufren por falsos mitos.

Corantioquia advierte que el desconocimiento sigue siendo una de las principales causas de agresión hacia la fauna silvestre. Fotos: @memoossafoto

Corantioquia advierte que el desconocimiento sigue siendo una de las principales causas de agresión hacia la fauna silvestre. Fotos: @memoossafoto

Cada 31 de octubre, millones de personas en el mundo celebran Halloween, una festividad de origen celta que con el tiempo se fusionó con tradiciones cristianas y populares. Lo que comenzó como una fecha para despedir el verano y recordar a los muertos —el antiguo festival Samhain— se transformó en una noche de disfraces, calabazas y leyendas. Sin embargo, en medio de su espíritu festivo, también ha perpetuado mitos y temores sobre animales asociados con la oscuridad, como murciélagos, lechuzas o serpientes. En Antioquia, Corantioquia busca precisamente cambiar esa percepción y recordarle a la ciudadanía que estas especies, lejos de ser de terror, son vitales para la vida y el equilibrio de los ecosistemas.


Las especies que Halloween volvió “de terror”

En Antioquia, la autoridad ambiental Corantioquia lanzó un llamado especial durante la temporada de Halloween: no todas las criaturas nocturnas son de miedo. Murciélagos, lechuzas, sapos, ratones y serpientes suelen ser estigmatizados por mitos y leyendas que los vinculan con la oscuridad, la brujería o la mala suerte. Sin embargo, detrás de estas creencias populares se esconden especies indispensables para el equilibrio de los ecosistemas.


Fotos: @memoossafoto

Los héroes invisibles del ecosistema

Aunque algunos los consideren “feos” o “aterradores”, estos animales cumplen papeles esenciales.


Los murciélagos, por ejemplo, son grandes controladores de plagas agrícolas, dispersores de semillas y polinizadores. Colombia es el segundo país con mayor diversidad de murciélagos en el mundo, con más de 200 especies registradas. Solo un pequeño porcentaje —alrededor del 1,4 %— se alimenta de sangre. La mayoría consume frutas, insectos o néctar, ayudando a mantener los bosques saludables.


Las lechuzas y búhos también son fundamentales. Su aguda visión nocturna y su capacidad de girar la cabeza hasta 270 grados los convierten en aliados naturales del control de roedores. Sin embargo, su comportamiento nocturno y su canto han alimentado la falsa creencia de que anuncian la muerte o son “aves de mal agüero”.


Por su parte, los sapos y ranas son indicadores de buena salud ambiental. Su presencia en fuentes hídricas revela calidad del agua y ecosistemas equilibrados. Lejos de ser criaturas peligrosas, son bioindicadores: si desaparecen, significa que el entorno se está deteriorando.


Fotos: @memoossafoto

Las serpientes, con frecuencia víctimas de ataques por miedo, juegan un rol decisivo en el control de poblaciones de ratones y otros pequeños animales. Pese a su fama, su comportamiento natural es esquivo, y los encuentros con humanos son casi siempre accidentales, producto de la pérdida de hábitat.



Finalmente, los ratones, tan comunes como incomprendidos, aportan al ciclo de la vida dispersando semillas, aireando la tierra y sirviendo de alimento para otras especies. Sin ellos, el equilibrio natural se vería seriamente afectado.


Mitos que matan

Halloween, con su estética de brujas y criaturas nocturnas, refuerza prejuicios arraigados. Las lechuzas son retratadas como mensajeras del mal; los murciélagos, como vampiros; los sapos, como emisarios de brujas. Pero estas historias, lejos de ser inofensivas, terminan afectando la conservación de estas especies.


Corantioquia advierte que el desconocimiento sigue siendo una de las principales causas de agresión hacia la fauna silvestre. Por eso, su campaña de sensibilización busca reemplazar el miedo por la curiosidad: entender que cada especie cumple una función específica que permite la supervivencia del planeta.


Fotos: @memoossafoto

Una mirada más allá del mito

El mensaje de Corantioquia trasciende la temporada de Halloween. La entidad impulsa programas de educación ambiental y rescate de fauna silvestre en los 80 municipios de su jurisdicción. Además, trabaja con comunidades rurales para fomentar la convivencia con especies consideradas “no carismáticas”, es decir, aquellas que no suelen despertar ternura, pero son esenciales para el equilibrio natural.


Desde murciélagos polinizadores hasta sapos que protegen el agua, cada uno de estos animales tiene una historia que contar. Detrás de los mitos hay ciencia; detrás del miedo, una oportunidad para aprender.


En este Halloween di: quiero paz, quiero amor, soy del bosque un protector.



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