MDE Challenge: el reto de Medellín donde estudiantes crean soluciones reales para los problemas de la ciudad
Más de 350 estudiantes convirtieron la ciudad en un laboratorio vivo, creando soluciones innovadoras a desafíos reales en temas ambientales y sociales.

Fotos: Cortesía
Medellín se consolidó nuevamente como un referente de innovación educativa con el cierre de la edición 2026 del MDE Challenge. Durante los meses de abril y mayo, cerca de 400 participantes —entre ellos 325 estudiantes y 73 maestros de 60 instituciones educativas locales e internacionales— trabajaron colaborativamente para diseñar respuestas sostenibles a problemáticas urbanas. Esta estrategia, liderada por la Alcaldía de Medellín bajo el programa Experiencia RETO, busca que las aulas de clase se conecten directamente con los desafíos que enfrentan los habitantes en sus comunas.
Leidy Alexa Osorio Osorio, líder de metodología del programa, explica que el MDE Challenge funciona como un ecosistema de aprendizaje basado en metodologías activas. "El propósito es que la escuela deje de ser un espacio de transmisión de conocimientos y se convierta en un escenario donde los jóvenes investigan, experimentan y desarrollan soluciones con propósito", afirma Osorio. Esta edición contó con la participación de 50 instituciones oficiales, 7 no oficiales y 3 internacionales, logrando un alcance de articulación inédito en diversos contextos territoriales.
Retos globales desde una mirada local
Los equipos participantes enfocaron sus proyectos en áreas críticas que impactan la calidad de vida en la ciudad, alineándose estrechamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Entre las temáticas abordadas en 2026 destacaron el cambio climático, la calidad educativa, la salud mental juvenil, la reducción de brechas para personas con discapacidad y la promoción de entornos de trabajo decente.
La metodología permitió que los jóvenes transitaran desde la identificación de la problemática hasta la creación de prototipos viables. Para lograrlo, los estudiantes recorrieron ocho puntos estratégicos de la capital antioqueña, incluyendo la UVA La Armonía, el centro de innovación Mova y diversos Parques Biblioteca. Estos sitios funcionaron como laboratorios de observación e investigación, donde la realidad urbana de Medellín se convirtió en el principal insumo para sus propuestas.
El acompañamiento: puente hacia la innovación en Medellín
El proceso no fue solitario. Los equipos contaron con el respaldo técnico y estratégico de expertos de organizaciones como la Universidad EAFIT, la Universidad CES y Bancolombia. Este ecosistema de mentoría permitió que las ideas iniciales se fortalecieran mediante encuentros de retroalimentación y validación, asegurando que cada propuesta no fuera solo creativa, sino técnicamente viable para su aplicación en el territorio.

Al respecto, Leidy Osorio destaca la importancia de este acompañamiento para el desarrollo de competencias clave: "Los jóvenes fortalecen capacidades como el pensamiento crítico, la creatividad, el trabajo colaborativo y el liderazgo consciente. Es decir, promovemos habilidades humanas fundamentales promovidas por los Inner Development Goals (IDG)". Esta metodología asegura que el impacto del reto trascienda el periodo del concurso, preparando a los participantes para actuar como ciudadanos globales capaces de generar transformaciones positivas.
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El MDE Challenge culminó con un encuentro presencial en el Centro de Innovación del Maestro (Mova), donde los estudiantes presentaron sus iniciativas ante aliados y expertos. El gran interrogante que surge tras este éxito es la continuidad de las ideas. Según la dirección del programa, el principal desafío ahora radica en vincular estas propuestas estudiantiles con el ecosistema de innovación de la ciudad, facilitando puentes institucionales que favorezcan la implementación futura de las soluciones más prometedoras.
Con esta experiencia, Medellín refuerza su posición como un laboratorio vivo donde la nueva generación no solo teoriza sobre el futuro, sino que interviene activamente en la construcción de una ciudad más sostenible, equitativa e incluyente. La estrategia deja claro que el aprendizaje conectado al territorio es, hoy por hoy, la herramienta más potente para la transformación social en la región.