La imagen que apareció en un río y ahora es milagrosa: la historia de fe en San Antonio de Pereira
El templo colonial más emblemático de Rionegro guarda una imagen hallada en el río La Pereira que, según los creyentes, ha hecho milagros por generaciones.

Cada 13 de junio, día de San Antonio de Padua, cientos de feligreses llegan a rendir homenaje al santo, participar en las eucaristías y agradecer los milagros recibidos. Foto: ciudadrionegro
En el corazón del corregimiento San Antonio de Pereira, en el municipio de Rionegro (Antioquia), se levanta una iglesia que guarda entre sus muros siglos de historia, devoción y milagros.
Se trata de la Iglesia de San Antonio de Pereira, un templo de estilo colonial que, más allá de su valor arquitectónico, conserva una reliquia religiosa considerada sagrada por la comunidad: la imagen de San Antonio de Padua, hallada —según la tradición oral— por una mujer indígena a orillas del río La Pereira.
Este hallazgo, ocurrido hace varios siglos, no solo dio origen al nombre del corregimiento, sino también a una de las devociones más arraigadas en el oriente antioqueño. Desde entonces, la imagen es venerada por fieles que aseguran haber recibido milagros y favores después de orar ante ella.

Orígenes de la iglesia y su evolución en el tiempo
Antes de la construcción del actual templo, existía una pequeña capilla de paja y bareque donde los primeros habitantes veneraban la imagen del santo. Era una iglesia doctrinera —es decir, destinada a la evangelización indígena— y se considera una de las primeras dedicadas a San Antonio de Padua en el territorio antioqueño.
La edificación más sólida comenzó a levantarse en 1725 y se concluyó cincuenta años después, en 1775, gracias al impulso de monseñor Mariano Gárnica, entonces obispo de Antioquia. Su estructura rectangular, los trabajos en madera del retablo y los detalles artesanales del altar principal revelan la maestría y el estilo colonial característico del siglo XVIII.
Con el paso del tiempo, la iglesia ha sido objeto de varias restauraciones. La más importante fue en 1991, cuando la Fundación Ferrocarril de Antioquia lideró su recuperación tras detectar daños estructurales provocados por intervenciones anteriores. Gracias a esa labor, hoy el templo conserva su autenticidad y sigue siendo uno de los patrimonios religiosos más visitados de la región.
La reliquia milagrosa de San Antonio de Pereira
La imagen de San Antonio de Padua, hallada en el río La Pereira, es considerada el corazón espiritual del corregimiento. Según los relatos, fue una mujer nativa quien la encontró flotando en las aguas y la llevó a la capilla, interpretando el hecho como un mensaje divino. Desde entonces, la imagen ha permanecido en el altar mayor, siendo testigo de promesas, plegarias y agradecimientos.
Con el paso de los años, los habitantes comenzaron a atribuirle milagros y favores concedidos, como sanaciones, uniones familiares y protección en momentos difíciles. Estas manifestaciones de fe convirtieron a la iglesia en un centro de peregrinación, visitado por devotos de distintos municipios del oriente antioqueño.
Cada 13 de junio, día de San Antonio de Padua, cientos de feligreses llegan a rendir homenaje al santo, participar en las eucaristías y agradecer los milagros recibidos. Para muchos, la reliquia representa no solo una imagen religiosa, sino un símbolo de esperanza y conexión con sus raíces espirituales.
Un legado vivo en el oriente antioqueño
La Iglesia de San Antonio de Pereira no es solo un sitio de culto, sino también un testimonio del sincretismo cultural entre los pueblos indígenas y la tradición católica traída por los colonizadores.
Su arquitectura colonial, sus retablos en madera y su historia de fe la convierten en uno de los puntos turísticos y religiosos más importantes de Rionegro.
Visitarla es recorrer más de dos siglos de historia y observar cómo la espiritualidad sigue viva en cada rincón del templo. Al salir, basta con cruzar la plaza principal para encontrar el ambiente típico del corregimiento: cafés, artesanías, gastronomía local y la calidez de sus habitantes, que mantienen viva la devoción que dio nombre al lugar.
Una iglesia donde la fe y la historia se encuentran
Entre los templos más emblemáticos de Antioquia, el de San Antonio de Pereira destaca por su mezcla de belleza arquitectónica y poder espiritual.
La imagen hallada en el río no solo marcó el destino de este territorio, sino que continúa inspirando a generaciones enteras que ven en ella un símbolo de protección, esperanza y fe.
Quienes visitan el oriente antioqueño y buscan conocer su esencia religiosa y cultural, encuentran en esta iglesia un espacio donde la historia y los milagros parecen convivir de manera natural.