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Jóvenes de Manrique desarrollaron un casco que alerta emergencias si un motociclista sufre un accidente

El sistema activa una alerta sonora y envía la ubicación vía GPS a los organismos de socorro si el usuario no responde en 45 segundos.

Fotos: Cortesía

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Estudiantes de grado 11° de la Institución Educativa Pedro Luis Villa, ubicada en la comuna 3-Manrique de Medellín, han desarrollado un prototipo funcional de casco inteligente diseñado para elevar los estándares de seguridad de motociclistas en las vías de la ciudad. La iniciativa tecnológica, que integra sensores de movimiento, geolocalización por GPS y una aplicación móvil para dispositivos Android, busca reducir los tiempos de respuesta institucional ante eventuales accidentes de tránsito mediante la automatización de alertas de emergencia.


Este proyecto de tecnología educativa nació en el marco de Breakers, la ruta de profundización en emprendimiento e innovación perteneciente al programa Generación Tech. Esta estrategia, impulsada por la corporación Ruta N, fomenta el desarrollo de competencias digitales y la vocación científica en el sistema escolar del Distrito. El prototipo desarrollado por los jóvenes de Manrique se encuentra actualmente en fase de pruebas técnicas y validación con usuarios reales para perfeccionar su propuesta de valor antes de iniciar etapas de escalamiento comercial.


Casco inteligente: tecnología e iluminación para la prevención de accidentes

El sistema diseñado por los estudiantes opera mediante una arquitectura de hardware y software integrada directamente en la estructura del casco. En materia de señalización vial, el dispositivo incorpora un juego de luces LED en la parte posterior que cambia automáticamente según la dinámica de la motocicleta. Cuando el vehículo inicia la marcha o acelera, el casco activa una luz blanca continua para visibilizar al conductor frente a otros actores viales. De igual manera, al detectar una disminución brusca de la velocidad o un frenado de emergencia, el sensor interno enciende una luz roja de intensidad alta que advierte a los conductores que transitan en la parte trasera.


Foto: Cortesía

Además de las funciones de visibilidad pasiva, el casco cuenta con acelerómetros y sensores de impacto calibrados para identificar colisiones o caídas de alta energía. Al detectar una desaceleración anómala o un golpe seco, el sistema desencadena un protocolo automatizado a través de la aplicación Android vinculada al teléfono del motociclista. La plataforma solicita una confirmación en pantalla sobre el estado de salud del usuario. Si el conductor no interactúa con el teléfono, el dispositivo inicia un ciclo de alerta sonora con una duración total de 45 segundos.



Durante los primeros 15 segundos de la alerta audible, el motociclista dispone de la opción de cancelar manualmente la notificación en caso de que se trate de una falsa alarma o un incidente menor. Si transcurre ese lapso sin respuesta humana, el sistema activa una ventana de 30 segundos en la que emite señales acústicas de alta frecuencia e inicia la transmisión automática de la ubicación exacta vía GPS. Este mensaje de socorro es enviado de manera simultánea a los contactos de emergencia previamente registrados por el usuario y a las plataformas de los organismos de atención y rescate de la ciudad.


La metodología Breakers y la innovación en Medellín

El proceso de diseño del prototipo no se limitó al ensamble electrónico de componentes, sino que incorporó metodologías estructuradas de innovación empresarial y análisis de mercado. A través de las sesiones de Breakers, los estudiantes abordaron la problemática de la siniestralidad vial analizando indicadores estadísticos locales y aplicando herramientas de ideación como el método SCAMPER.


"En Breakers aprendimos a ver el perfil del cliente en un videojuego que lo hicimos en Scratch; utilizamos Scamper para conocer las oportunidades que tenemos frente a otras personas, conocimos las ofertas de valor y la tasa de mortalidad y accidentalidad en Medellín", explicó Caleb Álvarez, estudiante de grado 11° de la Institución Educativa Pedro Luis Villa y cointegrante del equipo desarrollador.


Por su parte, Simón Arango, director de Proyectos Estratégicos de Ruta N, destacó el alcance de las iniciativas de innovación en Medellín en el contexto escolar: "Queremos que más estudiantes descubran el potencial de sus capacidades y encuentren en la ciencia, la tecnología y el emprendimiento herramientas para hacer realidad sus ideas".


El programa Generación Tech ha extendido su cobertura a más de 200 instituciones educativas públicas y privadas en Medellín durante el presente año lectivo, impactando directamente a más de 6.000 niños, niñas y jóvenes en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). En la fase actual de Breakers, nueve equipos escolares de diferentes comunas reciben acompañamiento especializado para validar sus inventos ante clientes potenciales, definir canales de distribución y estructurar alianzas que permitan transformar proyectos de aula en soluciones sostenibles con impacto económico y social para el Distrito.


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