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Investigadores de la Universidad de Antioquia encuentran una pista en 4 de cada 10 tumores de un tipo de cáncer gástrico

El cáncer gástrico fue analizado en 35 pacientes y hallaron señales que podrían orientar inmunoterapias. Conozca qué encontró la UdeA.

Investigadores de la UdeA caracterizaron un subtipo de cáncer gástrico asociado al virus de Epstein-Barr en pacientes antioqueños.

Investigadores de la UdeA caracterizaron un subtipo de cáncer gástrico asociado al virus de Epstein-Barr en pacientes antioqueños.

El cáncer gástrico sigue siendo uno de los mayores retos de salud pública, especialmente por las diferencias que existen entre unos tumores y otros. En ese sentido, una investigación de la Universidad de Antioquia permitió caracterizar en pacientes antioqueños un subtipo asociado al virus de Epstein-Barr, un hallazgo que abre nuevas preguntas sobre diagnóstico y tratamientos personalizados.


El estudio fue desarrollado por investigadores de la Facultad de Medicina de la UdeA, en colaboración con el Hospital Alma Mater de Antioquia y el Hospital San Vicente Fundación. El objetivo fue comprender mejor el comportamiento de estos tumores y aportar evidencia construida con pacientes atendidos en la región.


¿Qué encontraron los investigadores?

El equipo analizó tejido tumoral de 35 pacientes con cáncer gástrico operados en ambos hospitales. Buscó secuencias del virus de Epstein-Barr, estudió el entorno inmunológico del tumor y evaluó la proteína PD-L1, biomarcador relacionado con algunos tratamientos de inmunoterapia.


El virus apareció en el 42,9 % de los tumores estudiados. Los investigadores aclararon que el porcentaje corresponde solo a la muestra seleccionada, con características compatibles con este subtipo, y no representa a todos los pacientes con cáncer gástrico.


Cáncer gástrico y virus de Epstein-Barr: ¿qué relación tienen?

El virus de Epstein-Barr es común y se transmite principalmente por la saliva. Muchas personas pueden adquirirlo sin presentar síntomas, pero tener el virus no significa desarrollar cáncer.



En este subtipo de cáncer gástrico, los investigadores hallaron abundantes linfocitos y detectaron la proteína PD-L1 en cerca de un tercio de los tumores. Estos hallazgos podrían ayudar a identificar qué pacientes tendrían mejor respuesta a tratamientos de inmunoterapia.


Dos claves frente al cáncer gástrico

La investigación aporta pistas para avanzar hacia una medicina personalizada, ajustada a las características de cada tumor. Pruebas como EBER-ISH y PD-L1 podrían ayudar a identificar candidatos a terapias específicas, aunque aún se requiere más investigación y ampliar su acceso.


El diagnóstico temprano del cáncer gástrico sigue siendo fundamental. Entre los factores de riesgo están la infección crónica por Helicobacter pylori, ser mayor de 60 años, consumir con frecuencia alimentos salados y ultraprocesados, el alcohol, el tabaquismo y el sobrepeso.


En personas con mayor riesgo, la endoscopia digestiva alta permite detectar lesiones premalignas o cáncer en etapas iniciales, cuando aumentan las posibilidades de tratamiento y supervivencia. También, se recomienda consultar ante síntomas digestivos persistentes.


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