¿Fin del mundo? La NASA revela cómo morirá el Sol y lo que pasará con la Tierra
El estudio confirma que el Sol se apagará, pero la vida en la Tierra podría terminar mucho antes por su aumento de radiación.

Fotos: Nat geo
El Sol tiene fecha de caducidad, y la Tierra también
La NASA, en colaboración con la Universidad de Warwick, ha confirmado lo que por décadas fue una teoría: el Sol morirá y, con él, el destino de la Tierra podría cambiar de forma radical.
Un reciente estudio científico reveló cómo será ese proceso, cuánto tiempo tomará y qué implicaciones traerá para el Sistema Solar.
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Según la investigación, el Sol —como toda estrella— tiene una vida finita. Su combustible principal, el hidrógeno, se agotará en aproximadamente 5.000 millones de años, provocando una transformación paulatina pero irreversible.
La estrella entrará en su fase final, expandiéndose como gigante roja, y posteriormente colapsará para convertirse en una enana blanca: un núcleo denso e inerte, incapaz de sostener la vida.
Radiación extrema y un planeta inhabitable
Aunque este escenario parece lejano en la escala del tiempo humano, los efectos sobre la Tierra se sentirán mucho antes.
Los científicos advierten que dentro de unos 1.000 millones de años, el aumento de la luminosidad solar comenzará a deteriorar la atmósfera terrestre y evaporará los océanos.
Esto convertirá al planeta en un entorno completamente inhabitable para cualquier forma de vida conocida.
Durante la fase de gigante roja, el Sol podría llegar a expandirse tanto que envolvería a los planetas interiores del Sistema Solar: Mercurio, Venus y posiblemente la Tierra.
Aunque la estrella no explotará como algunas otras lo hacen, el lento proceso de enfriamiento y contracción será igualmente devastador.
Al convertirse en una enana blanca, el Sol ya no generará energía. Será un cuerpo extremadamente caliente y pequeño, compuesto principalmente de carbono y oxígeno, rodeado de los escombros de un sistema solar en ruinas. A partir de ese punto, toda posibilidad de vida en la región quedará descartada.
La NASA considera la migración planetaria
Frente a este inevitable desenlace, la NASA también estudia alternativas a largo plazo. Entre ellas, la más destacada es la posibilidad de colonizar Marte, que presenta algunas condiciones que podrían ser adaptadas para la supervivencia humana.
Aunque el planeta rojo no escapa del futuro solar, su lejanía relativa y características geológicas lo convierten en el candidato principal para un plan de emergencia interplanetario.
El informe también recuerda que, aunque el fin del Sol representa un evento natural a escala cósmica.
Su impacto en nuestro planeta puede adelantarse debido a factores acumulativos como el calentamiento solar progresivo y los cambios en la composición atmosférica de la Tierra.
Este tipo de investigaciones permiten a los científicos no solo entender el comportamiento estelar, sino también prever cómo evolucionan los planetas que giran alrededor de esas estrellas. Además, reafirman la necesidad de estudiar más profundamente los fenómenos astrofísicos que afectan la habitabilidad planetaria.
Con el desarrollo de nuevas tecnologías, observatorios y misiones espaciales, la NASA busca no solo entender estos procesos, sino también preparar el futuro de la humanidad más allá de la Tierra.