Estilo de vida

EN VIDEO | “Ella me cambió la vida”: la historia de La Churris, la cocinera que conmovió a Tulio Recomienda en la Mayorista

Un lugar de la Mayorista de Itagüí guarda el secreto que transformó a Tulio Recomienda. Conoce esta conmovedora historia.

Capturas de pantalla del Instagram de Tulio Recomienda.

Capturas de pantalla del Instagram de Tulio Recomienda.

Hay comida que, más que saciar una necesidad, alivia el alma. Esa es la experiencia que Tulio Recomienda encontró en un puesto de comida de la Central Mayorista, donde una cocinera conocida como La Churris lleva 35 años sirviendo platos de comida.


Sentado sobre una carretilla, frente a preparaciones como fríjoles, chicharrón, oreja, lengua y diferentes carnes, Tulio recordó por qué este lugar terminó ocupando un espacio especial dentro de sus recorridos gastronómicos. Incluso, aquella experiencia sencilla modificó incluso su manera de entender la cocina: “Ella quizás no lo sabe tanto, dice que yo le cambié la vida, pero yo creo que es al revés. Ella me cambió la vida a mí”.



La Churris, 35 años cocinando en la Central Mayorista

La propuesta de La Churris gira alrededor de preparaciones tradicionales. En el video muestra muchacho relleno, cañón relleno, oreja, lengua y chicharrón tostado. Sus fríjoles, explica, pueden llevar coles, repollo, cidra y plátano.


Sin embargo, uno de los detalles más bonitos del video es que la cocinera explica que atiende tanto a quienes tienen capacidad para pagar un plato completo como a quienes llegan con pocos recursos. “Si usted me viene con 4.000 pesos yo no lo dejo ir, venga mijo, yo le doy frijolito, arrocito, chicharroncito, ensaladita”, afirmó La Churris.



La Churris describe su trabajo en esta frase: “La plata como llenarme?, no. Para mí es que todos se vayan felices”. Esa forma de atender es precisamente uno de los aspectos que Tulio ha resaltado al hablar de aquellos negocios de comida callejera que, pese a estar alejados de los grandes restaurantes, construyen su reputación alrededor del sabor, la atención y la relación con sus clientes.


La experiencia que Tulio Recomienda lleva marcada en el alma

El propio Tulio reconoce que nunca imaginó que comer sentado de manera informal pudiera convertirse en uno de esos momentos difíciles de olvidar. “Jamás me imaginé que una experiencia sentado así en una carretilla, en una caja de gaseosa, en una caja de cervezas iba de verdad a dejarme una marca indeleble en el alma”, expresó en el video.


La Churris, por su parte, le responde desde la admiración. Para ella resulta significativo que alguien acostumbrado a conocer grandes restaurantes, disfrute sus preparaciones y las califique positivamente.


Entre todos esos recuerdos, La Churris, sus fríjoles y su manera de recibir a quien llegue siguen siendo un lugar especial. No por el lujo de la mesa ni por el precio de un plato, sino por una idea que ella misma resume frente a la cámara: que ninguno de sus clientes se vaya sin comer y, sobre todo, que todos se vayan felices.


Temas relacionados