EN VIDEO | Así fue el dramático rescate del jaguar del Amazonas que conmovió a América Latina
El jaguar fue hallado flotando en el río Negro con metralla en su cuerpo. Su recuperación mantiene viva la esperanza de volver a la selva.

Fotos: redes sociales
Autoridades y especialistas en fauna silvestre de Brasil rescataron a un jaguar herido de las aguas del río Negro, en el corazón de la selva amazónica.
Un video documentó el hallazgo del 1 de octubre y rápidamente se viralizó, mostrando al imponente felino aferrado a una boya mientras una lancha policial lo remolcaba.
El animal, símbolo nacional de Brasil y especie protegida, presentaba signos evidentes de debilidad y heridas graves.
El papel clave de la ciencia en el rescate
El biólogo Rogério Fonseca, coordinador del Laboratorio de Fauna e Interacciones Forestales (Laiff/Ufam), dirigió las decisiones técnicas en el lugar del rescate.
Según el Consejo Federal de Biología (CFBio), Fonseca destacó la importancia de que los biólogos no solo actúen en campo, sino que participen también en la planificación e investigación científica que sustenta la conservación de la fauna silvestre.
Trasladaron al jaguar a una clínica veterinaria en Manaos, donde recibió atención intensiva. Luego lo llevaron a un zoológico local, donde continúa su recuperación bajo la vigilancia de un equipo multidisciplinario
De acuerdo con la diputada y activista Joana Darc, fundadora de la ONG PATA (Protección, Adopción y Tratamiento Animal), el felino ha mostrado mejoría gradual en las últimas semanas. En una publicación en Instagram, Darc informó que la inflamación ocular causada por los disparos ha disminuido y que el animal “recibe todos los cuidados necesarios para su recuperación”.
El jaguar, una especie en peligro constante
El caso de este jaguar no es aislado. Según el portal especializado Mongabay, Brasil alberga la mayor población de jaguares (Panthera onca) del planeta, con cerca de 10.000 individuos distribuidos entre la Amazonía, el Pantanal, la Caatinga y el Bosque Atlántico. Sin embargo, su número continúa disminuyendo debido a la caza furtiva, la pérdida de hábitat y los conflictos con humanos.
En regiones como el Bosque Atlántico, solo sobreviven entre 250 y 300 ejemplares, mientras que en el Pantanal, una de las zonas más críticas, se estima una población de hasta 4.000 individuos. Pese a los esfuerzos de conservación, los ataques como el sufrido por este jaguar muestran que la violencia contra la fauna silvestre sigue siendo una amenaza real.
El hecho ha reavivado la conversación sobre la urgencia de fortalecer las políticas de protección ambiental y de educar a las comunidades sobre la importancia de convivir con las especies que habitan la selva.
Por ahora, el felino —que ha recibido el apodo de “Guardián del Río Negro” entre los rescatistas— sigue bajo observación, desafiando las probabilidades.