Estilo de vida

EN FOTOS| ¡Parece imposible! Así es el pueblo que desafía la gravedad,donde las casas tienen como techo una roca

Tiene unos 3.000 habitantes y sus calles están cubiertas por piedra natural. Descubre aquí por qué este pueblo desafía la arquitectura.

Fotos: Wanderers Compass

Fotos: Wanderers Compass

En distintos lugares del mundo, la arquitectura ha transformado paisajes y hasta pueblos para adaptarlos a las necesidades humanas. Sin embargo, existen excepciones donde ocurre lo contrario: un pueblo se adapta al entorno natural y lo convierte en parte esencial de su forma de vida.


Uno de los ejemplos más llamativos se encuentra en este pequeño pueblo que ha captado la atención global por una característica poco común.



Allí, varias calles pasan bajo enormes formaciones rocosas y muchas viviendas están construidas directamente en la piedra, creando un paisaje urbano que parece irreal.


Vivir bajo la roca: una solución que desafía la arquitectura

A diferencia de otras ciudades que modifican el terreno para construir, este pueblo, ubicado al sur de España, la arquitectura se desarrolló adaptándose a las formaciones naturales del paisaje.


Las rocas no solo cumplen una función estética. En este pueblo, actúan como techos naturales que proporcionan sombra durante el verano y ayudan a mantener temperaturas más estables dentro de las viviendas, tanto en épocas de calor como de frío.


Este modelo, conocido como viviendas semitrogloditas, permite aprovechar las condiciones del entorno sin necesidad de grandes intervenciones estructurales.


En lugar de imponer estructuras sobre el territorio, este pueblo ha construido su identidad aprovechando las condiciones del entorno.

Según descripciones históricas del lugar, las primeras construcciones surgieron a partir de cuevas excavadas en los acantilados sobre el río Guadalporcún, integrando progresivamente espacios habitables bajo la roca.


Con el paso del tiempo, esta práctica se consolidó como una solución funcional que ha perdurado durante siglos, convirtiendo a la naturaleza en parte esencial de la arquitectura cotidiana.


Ubicación y atractivo turístico en Andalucía

La historia de Setenil de las Bodegas también está estrechamente ligada a su ubicación estratégica. El nombre del pueblo proviene del latín septem nihil (“siete veces no”), en referencia a los intentos fallidos de conquista por parte de los reinos cristianos durante la Edad Media.


Tras varios intentos, el territorio fue finalmente recuperado, y a partir de ese momento comenzó una nueva etapa de desarrollo. Según registros históricos, el pueblo fue uno de los últimos bastiones musulmanes en la península ibérica.



Con el tiempo, las zonas frescas bajo las rocas se utilizaron para almacenar productos agrícolas, lo que dio origen al término “bodegas” que hoy forma parte de su nombre.


Ubicación y atractivo turístico en este pueblo en Andalucía

Ubicado en la provincia de Cádiz, dentro de la comunidad autónoma de Andalucía, este pueblo llamado Setenil de las Bodegas se encuentra en el Valle de Ronda, rodeado de olivares, almendros y formaciones rocosas naturales.


Allí, varias calles pasan bajo enormes formaciones rocosas y muchas viviendas están construidas directamente en la piedra, creando un paisaje urbano que parece irreal.


Hoy, sus calles cubiertas por roca y sus viviendas integradas al paisaje continúan siendo parte de la vida diaria de sus habitantes, al tiempo que despiertan el interés de visitantes de todo el mundo.

Su cercanía a ciudades como Málaga y Sevilla, a aproximadamente 90 minutos en coche, y a la histórica Ronda, lo convierten en un destino accesible dentro de los recorridos turísticos por el sur de España.


Además, su entorno natural, cercano al Parque Natural de la Sierra de Grazalema, lo posiciona como un punto de interés para quienes buscan experiencias que combinan paisaje, historia y arquitectura.



Temas relacionados