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El páramo del Sol en Urrao seguirá cerrado al turismo: un tesoro natural que Antioquia busca proteger

Aunque está en riesgo crítico, el frailejón de Frontino muestra señales de recuperación tras tres años sin turismo masivo en el páramo.

El Páramo del sol. Fotografías tomadas de Antioquia es Mágica.

El Páramo del sol. Fotografías tomadas de Antioquia es Mágica.

La Corporación Autónoma Regional para el Desarrollo Sostenible del Urabá (Corpourabá) oficializará en los próximos días la extensión del cierre preventivo del páramo del Sol, también conocido como páramo de Frontino, ubicado en el municipio de Urrao, Antioquia. Esta medida, que se ha renovado desde agosto de 2022, restringe completamente el ingreso turístico y solo permite el acceso con fines de investigación científica.


La decisión prolonga por cuarto año consecutivo el aislamiento de uno de los ecosistemas de alta montaña mejor conservados de Colombia, que alberga una de las especies endémicas más vulnerables: el frailejón de Frontino (Espeletia frontinoensis). Desde que se implementó el cierre se ha evidenciado una recuperación ecosistémica significativa, incluyendo el regreso de rastros del oso de anteojos, especie en riesgo de extinción.



Un acceso condicionado por infraestructura y regulación

De acuerdo con el estudio de capacidad de carga elaborado inicialmente por la Universidad de Antioquia y luego asumido por la ONG Funsostenible, es posible reabrir ciertos sectores del páramo al turismo, pero bajo condiciones estrictas. 


Para esto, se requieren inversiones superiores a $5.000 millones de pesos para garantizar un turismo responsable. Esto incluye la construcción de puentes elevados, señalización adecuada, pasos protegidos, y la operación de un sistema con guías y personal de control, tal como sucede en algunos parques nacionales.


Además, el estudio concluyó que, incluso en su punto menos sensible, el ecosistema solo tendría capacidad para recibir 22 personas por día. En otras áreas, el límite sería de solo 8 visitantes diarios.


Falta de control y denuncias comunitarias


A pesar del cierre, no hay guardabosques permanentes en la zona ni personal de vigilancia. Además, según El Colombiano, líderes locales cuestionan que el estudio de capacidad de carga no fue socializado con las comunidades rurales que habitan las veredas y que el Plan de Ordenamiento Territorial no blinda jurídicamente al páramo frente a intereses particulares o cambios políticos.


El páramo: Un tesoro natural en riesgo

El páramo del Sol es hogar del pico más alto de Antioquia, el Alto Campanas (4.080 m s. n. m.), y de especies únicas como el colibrí del Sol (Coligena orina). También, es una de las mayores fuentes de agua para al menos 11 municipios de Antioquia y Chocó, incluyendo el emblemático río Penderisco, al que llaman la “firma de Dios sobre la tierra”.


La decisión de mantener cerrado este ecosistema, aunque impopular para algunos sectores turísticos, ha sido reconocida por el Ministerio de Ambiente como crucial para consolidar la recuperación ambiental, en un país donde el 60 % de los páramos sigue amenazado por actividades como ganadería extensiva, minería y turismo no regulado.


Con esta acción, el páramo del Sol se convierte en un referente nacional para la protección de zonas de alta montaña, donde los frailejones, el oso andino y decenas de especies más, todavía pueden tener una oportunidad.


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