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El cometa interestelar 3I/ATLAS viene de fuera del sistema solar: así lo siguen más de diez misiones de la NASA

La NASA lidera una misión histórica para estudiar al cometa 3I/ATLAS, un viajero interestelar que nunca antes había pasado tan cerca.

Fotos: La NASA

Fotos: La NASA

La NASA adelanta una de las campañas de observación más amplias realizadas hasta ahora en el sistema solar. El protagonista es el cometa 3I/ATLAS, el tercer objeto interestelar confirmado que atraviesa nuestra vecindad cósmica y que, desde su descubrimiento el 1 de julio de 2025, ha despertado interés entre astrónomos de todo el mundo.


Con la participación de doce misiones espaciales, la agencia espacial estadounidense busca entender cómo se comporta un cuerpo que no nació en nuestro sistema solar y qué pistas puede ofrecer sobre la formación de otros entornos planetarios.



Un visitante desde Marte

Las imágenes más cercanas captadas hasta ahora provienen de misiones robóticas en Marte, un punto privilegiado para observar su paso. El 3 de octubre, el cometa pasó a unos 30,6 millones de kilómetros del planeta rojo, permitiendo a tres naves de la NASA registrar información clave.


El Orbitador de Reconocimiento de Marte (MRO) obtuvo una de las vistas de mayor resolución, mientras que la misión MAVEN capturó imágenes en ultravioleta que permitirán estudiar la composición del cometa. Incluso el rover Perseverance, desde la superficie marciana, logró registrar un breve vistazo del visitante interestelar durante su tránsito por el cielo marciano.


Estas observaciones aportan datos valiosos para analizar la actividad del cometa, la formación de su cola y la evolución de su coma, estructuras que reaccionan de forma diferente dependiendo de la distancia al Sol y de los materiales que lo componen.


La NASA logra observar al cometa 3I/ATLAS incluso cuando se oculta tras el Sol

Las misiones heliofísicas de la NASA también han jugado un papel crucial al observar regiones del cielo que desde la Tierra quedan ocultas por el brillo solar. Cuando 3I/ATLAS pasó detrás del Sol desde nuestra perspectiva, varios instrumentos especializados lograron seguir su trayectoria.


El observatorio STEREO registró imágenes entre el 11 de septiembre y el 2 de octubre, mientras que el Observatorio Solar y Heliosférico (SOHO) —una misión conjunta entre la NASA y la Agencia Espacial Europea— lo observó los días 15 y 16 de octubre. A esto se suma el trabajo de PUNCH, un conjunto de satélites lanzados a principios de 2025 cuya tecnología permite visualizar la corona solar y la heliosfera. Las imágenes captadas entre el 20 de septiembre y el 3 de octubre mostraron con detalle la cola del cometa.


Este conjunto de observaciones marca un hito: es la primera vez que varias misiones solares estudian de manera coordinada un cometa de origen interestelar.


La NASA suma sus misiones de asteroides a la observación del cometa 3I/ATLAS


Las naves espaciales Psyche y Lucy, diseñadas para estudiar asteroides, aprovecharon sus trayectorias para observar el cometa. Psyche registró cuatro observaciones entre el 8 y el 9 de septiembre, a 53 millones de kilómetros de distancia. Lucy, por su parte, lo observó el 16 de septiembre desde 386 millones de kilómetros.


Al superponer estas imágenes, los científicos pueden estudiar variaciones en el brillo, estimar la composición del material expulsado y ajustar los modelos que predicen la trayectoria del cometa mientras continúa su viaje hacia regiones más lejanas.


Un descubrimiento global: telescopios en Tierra y naves en el espacio

El cometa fue descubierto por el telescopio ATLAS, ubicado en Chile y financiado por la NASA. En semanas posteriores, otras misiones se sumaron a la observación: el telescopio espacial Hubble, el James Webb y el instrumento SPHEREx, todos aportando datos sobre la estructura y composición del cometa.


Estos recursos permiten comparar las emisiones de polvo, hielo y gases del visitante interestelar con las de los cometas tradicionales. Uno de los objetivos es determinar si los materiales de su núcleo provienen de un sistema planetario joven, en formación o ya evolucionado.


Según los cálculos actuales, 3I/ATLAS cruzará la órbita de Júpiter en la primavera boreal de 2026, para luego continuar su recorrido hacia el espacio interestelar.


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