Colombia marca un hito mundial al curar por primera vez una malformación fetal dentro del útero
Un procedimiento inédito con toxina botulínica marca un antes y un después en el tratamiento prenatal de la gastrosquisis en América Latina.

Fotos: Clínica General del Norte
Colombia ha marcado un hito en la medicina fetal al realizar con éxito la primera cirugía intrauterina de alta complejidad en Latinoamérica para corregir una gastrosquisis, una grave malformación congénita.
El procedimiento fue llevado a cabo por un equipo multidisciplinario en la Clínica General del Norte de Barranquilla, utilizando una técnica mínimamente invasiva que, por primera vez en el continente, permitió corregir el defecto antes del nacimiento del bebé.
¿Qué hizo posible esta cirugía dentro del útero?
La intervención representa no solo una hazaña técnica, sino también un cambio de paradigma en el manejo de anomalías congénitas. Hasta ahora, la gastrosquisis —que afecta entre 4 y 7 de cada 10.000 nacimientos vivos— solo se abordaba después del parto, con altos riesgos de infecciones, hospitalizaciones prolongadas y complicaciones como el síndrome de intestino corto.

El equipo médico, liderado por el doctor Miguel Parra Saavedra, logró realizar la intervención mediante fetoscopia, una técnica quirúrgica que permite acceder al feto sin realizar incisiones abdominales abiertas en la madre.
La cirugía redujo la presión intraabdominal del feto, disminuyó el riesgo de complicaciones postoperatorias y aumentó las probabilidades de un desarrollo normal tras el nacimiento.
La clave: toxina botulínica para relajar la pared abdominal fetal
La gran innovación de este procedimiento fue la introducción, por primera vez en el mundo, de toxina botulínica aplicada directamente a la pared abdominal del feto. Este paso permitió relajar los músculos y facilitar el retorno de los intestinos hacia el interior del abdomen, evitando que quedaran expuestos al líquido amniótico, una de las principales causas de complicaciones postnatales.
El procedimiento se realizó bajo estrictos protocolos de seguridad, en un quirófano especializado para cirugías fetales, con tecnología de punta y planificación detallada.