Así son las prótesis caninas que están devolviendo la movilidad en América Latina: un avance sin precedentes en Centroamérica
Prótesis devuelven movilidad y esperanza a perros con discapacidad en El Salvador gracias a innovación local. Conozca cómo lo están haciendo

Fotos:EFE/ Rodrigo Sura
En San Salvador, las prótesis se han convertido en una nueva esperanza para perros con discapacidad. El emprendimiento Orth-vetgrace, liderado por Marta de Ponce, diseña ortesis y prótesis a la medida que ofrecen una segunda oportunidad a mascotas que antes no tenían alternativas.
De la necesidad personal a una solución nacional
El proyecto nació a partir de Grace, la perra de Marta, diagnosticada con artrosis e hiperlaxitud en sus patas. Sus tendones no se desarrollaron correctamente, lo que le impedía caminar y saltar con normalidad.
Ante la falta de opciones especializadas en el país, Marta y su esposo decidieron formarse en biomecánica y anatomía veterinaria. Adaptaron conocimientos de ortopedia humana y comenzaron a fabricar dispositivos personalizados para mascotas.
Hoy, su trabajo cubre un vacío en la región. Según explica la fundadora, ni en El Salvador ni en Centroamérica existía una especialización en ortopedia específica para mascotas con este nivel técnico.
Un proceso clínico riguroso y materiales de alta calidad para las prótesis
Para acceder a una prótesis en Orth-vetgrace, los tutores deben presentar fotografías, videos e historial médico del animal. Luego, un veterinario realiza la evaluación clínica y, con su aval, Marta diseña y fabrica la pieza ortopédica.
Cada dispositivo se confecciona con materiales de alta gama y cuenta con un año de garantía. El equipo atiende al menos un caso nuevo cada mes, una cifra que refleja el crecimiento de la demanda y la confianza de las familias.
Historias que devuelven movilidad, gracias a las prótesis
El caso de Pepito evidencia el impacto del proyecto. El perro perdió sus patas traseras debido a una malformación congénita. Su dueña, Lorena Hernández, espera reunir los recursos necesarios para que reciba sus prótesis. “Yo quiero verlo caminando. A él nunca lo he visto caminar”, expresó.
Otra historia es la de Nemo, quien nació sin una pata. Su tutora, Melisa Peña, inicialmente buscó soluciones en México, pero finalmente encontró en Orth-vetgrace una alternativa local. Con su nueva prótesis, Nemo gana estabilidad y mejora su movilidad.
“Ellos son súper resilientes. Siempre hizo todo para poder movilizarse, pero la prótesis le da más estabilidad y él se apoya en ella”, señaló Peña.
El trabajo de Orth-vetgrace no solo mejora la calidad de vida de los animales, también transforma la percepción sobre el cuidado y la rehabilitación de mascotas en El Salvador.